Redacción
Con estas técnicas alcanzarás una vida sexual más plena y comprometida con tu pareja. Los resultados los dejaran con una sonrisa de oreja a oreja.
Inseguridades fuera
Casi todas las mujeres se sienten acomplejadas con sus cuerpos. Los hombres no se fijan en esos detalles, ¡por favor no los saques a colación durante la intimidad!
La difícil
El darse a desear eleva el interés de él en ti. Vístete con la ropa que tu galán te ha dicho que te ves más sexy. Sedúcelo de a poco, coquetéale, míralo de forma penetrante, háblale sexy, pero ¡no lo dejes que te toque! Verás cómo poco a poco se derrite a tus pies.
Déjate ver
Admirar el cuerpo femenino es algo que enciende mucho a los hombres, y sobre todo cuando están en plena acción. A ellos también les gusta ser admirados durante el sexo. ¡Por nada del mundo apagues la luz!, solo está permitido si hay luz tenue como una chimenea o velas.
Explora sus terrenos
Las zonas erógenas más sensibles en ellos se encuentran en el área genital. El pene está compuesto de tres partes: corona, tronco y glande; cada una posee niveles de sensibilidad diferentes que varían de un hombre a otro.
El glande suele ser es el área más sensible, siendo un equivalente del clítoris. De igual manera los testículos y el ano son zonas altamente erógenas, pero dependerá de los gustos de tu chico si desea recibir estímulos en estos.
El interior de los muslos, las orejas y el cuello son otros grandes detonantes de placer. Convendría unos cuantos besos apasionados, lengüetazos y sutiles mordidas. La clave está en explorar y dejarse explorar, entre más reconozcan el uno en el otro que es lo que más los excita y estimula, los resultados serán más que gratificantes.
Demuéstralo todo
¡Gime, grita, habla sucio! que tu galán sepa que está haciendo un buen trabajo, esta retroalimentación le será de gran ayuda, pues además de excitarlo más (en serio, los gemidos y gritos les elevan la libido), él conocerá que partes precisas de tu cuerpo estimular para que explotes de placer. ¡No le niegues esas valiosas pistas!
Dile que te gusta y que es lo que deseas
A los hombres también necesitan saber que le agrada a su pareja de ellos, es decir, dile porque lo encuentras atractivo, que te excita de él. Eso reafirma su virilidad, autoconfianza y autoestima.
Un hombre seguro de sí mismo y que sabe que su pareja lo quiere y desea es un hombre más feliz, contento, motivado y bien dispuesto. Al saber cuánto lo valoras y cómo lo deseas se compenetrarán mucho más en la relación.
Toma la iniciativa
No se lo dejes todo a él; de vez en cuando es bueno tomar la iniciativa, tomarlo brusca y repentinamente hasta llevarlo a la cama. ¡Demuéstrale que quieres hacer el amor con él y no estás dispuesta a esperar!
Si eres un poco tímida solo lánzale una mirada muy profunda, pero que diga todo; un gesto comprometedor también puede hacer que capte el mensaje.
¡Desnúdate!
Quizás esté haciendo un poco de frío, no alcanzaste a pulir tu traje de Eva o deseas esconder alguna imperfección, pero ¡en realidad es aburrido hacer el amor con la ropa puesta!
No tengas miedo a mostrar tu cuerpo. No hay nada que excite más a un hombre que apreciar la fisonomía femenina, ver sus pechos, trasero, espalda, vientre, hombros, en fin ¡completa!
No des por sentado que todos son iguales
Grave error es el estimular o hacer el amor como lo hacías con tu ex. No todos los hombres poseen las mismas zonas erógenas o les gusta las mismas cosas en la cama.
Es bueno conversar antes al respecto para tener claro cómo le gustan las caricias, los besos y hacer el amor. A ti tampoco te gustaría tener sexo como tu pareja se lo hacía a su ex.
Experimenta
La rutina es el peor enemigo de la intimidad en la pareja. No tengas miedo de intentar nuevas posiciones en la cama, hacer el amor en otros lugares (afuera o dentro de casa), utilizar disfraces, recrear escenas, tomar un rol o personaje, si lo desean pueden valerse de juguetes eróticos.
El Universal / Vox Populi Noticias
























