Redacción
¿Sabías que el deseo sexual depende de un sistema cardiovascular saludable y una buena salud en general? Si bien es cierto que el estado mental es importante, tu cuerpo también debe estar en su mejor estado para que puedas disfrutarlo.
Lleva una buena dieta
Las arterias saturadas con grasas malas no permiten la circulación en la sangre hacia el área genital para mejorar la excitación. De ahí la correlación entre las enfermedades del corazón y la disfunción eréctil.
Por si fuera poco, el exceso de peso tiene un impacto negativo en tus hormonas. La obesidad puede alterar el balance entre el estrógeno y la testosterona. Y los niveles bajos de testosterona disminuyen el deseo sexual.
¡Y la nutrición también es importante! Por ejemplo, una deficiencia de hierro puede provocar fatiga, lo cual no ayuda a la libido.
Maneja tu estrés
¿Qué tal unas vacaciones? ¿Y si empiezas a comunicarte más con tu pareja? Las personas ahora en día están muy estresadas, trabajan de más y llevan el trabajo de la oficina a casa, afectando así sus relaciones personales, sociales, románticas y sexuales.
Duerme bien
La falta de sueño ha sido relacionada con disfunción eréctil y disfunción sexual femenina. Al igual que con los métodos de reducción de estrés, las hormonas beneficiosas se liberan durante el sueño. Si el sueño se ve interrumpido por la apnea, el estrés, los medicamentos, etc. afecta la química cerebral y el estado de ánimo.
Descansar lo suficiente puede ayudar a aumentar tu libido y mejorar tu vida sexual porque serás capaz de relajarte.
Haz ejercicio
Si quieres hacer circular la sangre, es importante activarse. El fitness físico incrementa la circulación de la sangre, lo cual, en teoría, mejora el sexo, y la excitación en el área genital. Médicamente incrementa el deseo y el orgasmo.
El ejercicio además libera endorfinas, las cuales suben el estado de ánimo y la energía. Sin mencionar que estar fit te hará sentir súper sexy.
























