Redacción
H2O, tu mejor amiga
Tomar agua ayuda controlar tu hambre y evita que caigas en la trampa de comer cuando realmente lo que tienes es sed.
Trata de tomar al menos un vaso de agua antes de cada comida y antes de empezar a “botanear”. Ten siempre a la mano tu termo o botella de agua y cuando menos te des cuenta habrás tomado el agua necesaria, sobre todo si estás en la playa. Si bebes más agua vas a sentir menos hambre.
Fracciona tu alimentación
Dejar espacios prolongados entre comidas te generará sentir más hambre, por lo tanto llegarás a tu comida deseando comer todo lo que está sobre la mesa.
Si logras fraccionar los alimentos en cinco o seis pequeñas comidas al día, parecerá que comes más pero realmente lograrás mantenerte satisfecho sin llegar a excesos.
No olvides el desayuno
Saltarse el desayuno solamente afectará tu desempeño durante el día y llegarás a la siguiente comida hambriento y de malas.
Un error grave que cometemos es prolongar la hora del desayuno en las vacaciones esperando a tener un almuerzo tempranero. Esto hace que ingieras más alimento y seguramente más rápido, incrementando tu ingesta calórica del día sin ni siquiera notarlo.
Cocina con sustitutos de azúcar
Muchas de las calorías que llegan en nuestro cuerpo se nos van sin saber, es por esto que una buena opción es utilizar sustitutos de azúcar a la hora de cocinar.
Normalmente estamos acostumbrados a beberlos, pero existen muchas recetas en donde no tenemos que sacrificar el sabor por obtener una comida deliciosa y sin culpa.
Verduras
Aunque tienen a veces muy mala fama, las verduras son tus mejores aliados para mantenerte como quieras en las vacaciones y en tu vida cotidiana.
Son “llenadoras” y con muchos nutrientes, y lo mejor, no tienen muchas calorías. En estas vacaciones trata de ingerir las más posibles con recetas creativas que te hagan sentir de vacaciones sin culpa.
Puedes probar cocinar una lasaña de calabaza o unos pepinos y jícamas con sal y limón como botana. Las posibilidades son infinitas.
Mantente ocupada
Dicen que la ociosidad es la madre de todos los vicios y también de las calorías, así que en estos tiempos libres, trata de mantenerte ocupado y dejar que el “descanso” te haga comer de más.
No necesariamente hablamos de actividad física, también puedes descansar y relajarte sin estar pensando en que podrás comer. Intenta leer un libro que te impida tener un snack poco saludable a la mano.
El Universal / Vox Populi Noticias
























