Redacción
Sabemos que el temor a la soltería está condicionado por los valores, la educación y el contexto sociocultural en los que está inmersa una persona.
Un individuo que ha logrado su desarrollo y madurez tiene que haber desarrollado la capacidad para poder enfrentar momentos de estar solo, no de aislarse, pero sí poder estar en soledad con armonía.
Se da más la angustia en las mujeres porque pesa mucho lo cultural. Ese tipo de prejuicios e ideas, que en otras sociedades y aunque ya hemos avanzado muchísimo, hay un factor que tiene que ver con el código cultural que nuestra propia familia imprimió en nosotros desde edades muy tempranas.
¿De qué forma me percato de lo que me pasa?
Cuando ese sentimiento de soledad contamina todas las áreas de mi vida, es que es hora de prestarle mucha atención.
Por ejemplo, si voy al trabajo y estoy pendiente de conocer a alguien, si me junto con amigos y me siento con la necesidad de ver o generar situaciones para que me presenten a alguien para ver qué pasa. Es decir, estar todo el tiempo pendiente.
Tratan de conformar al otro de tal manera que casi desaparecen como personas. Esto causa falta de deseo en la persona que intentan conquistar, o aburrimiento.
Tratan de mostrarse perfectas, autosuficientes. Creen que sus propias necesidades son debilidad y no hay ningún lugar para poder compartir los aspectos más vulnerables de la persona. Su máximo objetivo pasa a ser, el otro como un trofeo que se debe de conseguir a cualquier precio
Cuando la pareja no responde comprometidamente, no llama o lo hace a último momento, no plantea ninguna actividad fuera de la cama, no tiene exclusividad sexual, asiente y justifica diciendo que es un poco asocial, que tampoco quiere presionarlo y continúa la relación sin poner límites.
Coaching: Cuando el objetivo es tener pareja
Es mucho lo que se puede hablar de “la pareja” como estructura vincular en sí pero, a lo largo de mi experiencia como coach y terapeuta, he aprendido que hay un punto inicial que es el que hoy quisiera reflexionar para entrar en el tema y que se resume en contestar a la pregunta: ¿Para qué quiero una pareja?
En la respuesta a esta cuestión se desplegarán los elementos que constituyen la pareja: el tiempo, el grado de maduración con la consiguiente capacidad de auto soporte, la capacidad afectiva, económica y el desarrollo de la sexualidad.
La pregunta planteada más arriba tendrá distintas respuestas a lo largo de la vida de un mismo individuo, ya que no es lo mismo querer una pareja para formar una familia para alejarse de los padres, para compartir la vejez, para cumplir con un ideal social, porque no me animo a estar solo, o como un acompañamiento complementario amoroso.
Recomendaciones
Las personas con este temor a la soledad, deben trabajar su forma de vincularse con los demás y consigo mismos; ver qué le pasa con el temor a la pérdida, con el deseo de conformar a todos.
Deben tener en cuenta su autoestima, y pensarse como una persona que no requiere de otra para desarrollarse social y económicamente.
Un mejor vínculo consigo mismos, ayuda a no depositar en otra persona su bienestar. Una buena herramienta es hacer algunas sesiones de coaching para trabajar estas recomendaciones como pequeñas metas a conquistar.
Es apasionante acompañar estos procesos y ver cómo la persona poco a poco vuelve a conquistar la vida que merece.
























