Redacción
Para poner en práctica la estimulación del punto G con tu pareja, hay tres posiciones sexuales ideales que puedes realizar.
Se trata de posiciones sexuales que te permiten tener un poco más de control sobre tus movimientos, para que pueda descubrir qué tipo de estimulación disfruta más y son la posición de vaquera, de perrito y el misionero.
Vaquera
Haz que tu pareja se acueste de espaldas, y entonces colócate a horcajadas sobre él. Esta posición te permite un control completo sobre el ritmo, la profundidad y el ángulo de penetración para que puedas concentrarte en encontrar tu punto G.
En lugar de realizar un movimiento hacia arriba y hacia abajo, intenta moverte hacia adelante y hacia atrás para estimular la zona del punto G contra la pared vaginal interna.
De perrito
Con esta posición es fácil variar el ángulo para darle a tu punto G.
Puedes comenzar en cuatro puntos, sobre tus manos y rodillas, con tu pareja detrás. Durante la penetración, intenta apoyarte en los antebrazos o empujar las caderas hacia atrás para cambiar el ángulo, hasta encontrar la posición que mejor se adapte a ti.
Puedes probar una variación diferente acostándote sobre el estómago, al borde de la cama, con las piernas colgando.
Misionero
Pero no el clásico, sino una variación de la posición para permitir una mayor estimulación sin la profundidad de penetración.
Para realizarla, comienza de espaldas, en posición de misionero, antes de cerrar las piernas. Luego, las piernas de tu compañero deben estar a horcajadas en las tuyas, permitiendo que todo esté más apretado.
Si bien esta penetración es poco profunda, crea una sensación más fuerte, y una mayor fricción contra el punto G, lo cual podría ser la manera perfecta de ayudarte a alcanzar el orgasmo.
























