Para nadie es novedad que vivimos en un mundo sedentario, donde los problemas y enfermedades cardiovasculares son cada vez más frecuentes. Sin embargo, todos somos capaces de revertir esta situación si nos informamos correctamente y cambiamos un poco nuestro estilo de vida. De hecho, seguir sencillos consejos de vida saludable nos permite reducir en un 80% las probabilidades de infarto. Por este motivo, se presentarán a continuación algunos que permiten cuidar nuestra salud cardiovascular:
Dormir correctamente
Una de las formas más sencillas de cuidar nuestra salud cardiovascular es dejar atrás malos hábitos que no nos permitan conciliar el sueño. Se debe tener en cuenta que el insomnio, además de producir cansancio, nervios e irritabilidad, puede aumentar el riesgo de padecer un ataque al corazón. Por suerte, para evitar esta situación sólo debemos hacer un pequeño esfuerzo en seguir horarios regulares, evitar cenas pesadas y hacer algo de ejercicio durante la tarde.
Hacer ejercicio
Hacer ejercicio de manera regular es fundamental para poder tener una mejor salud cardiovascular. No es solo una cuestión de estética como se cree; no hacer ejercicio predispone nuestro organismo a enfermedades en nuestro corazón, por lo que es indispensable empezar a hacerlo. Además, existe un sinfín de alternativas, desde practicar algún deporte hasta inscribirnos a un gimnasio. Incluso, si adquirimos algunas implementos deportivos vía web en el Buen Fin podemos armar nuestro propio gimnasio en casa.
Bajar la tensión
La tensión alta o la hipertensión es uno de los problemas que más elevan el riesgo de sufrir un infarto. Por este motivo, es indispensable tomar medidas para mantener un nivel de presión estable y equilibrado. Para ello, es importante que modifiquemos un poco nuestra dieta diaria y empecemos a consumir más legumbres, verduras, frutas y derivados lácteos bajos en grasa. Media hora de caminata diaria o de cualquier ejercicio físico moderado también es útil para prevenir este trastorno.
Dejar de fumar
Como sabemos, fumar es una de las actividades más nocivas para la salud que podemos realizar. El tabaco no solo afecta al corazón en su funcionamiento interno, sino también en la circulación sanguínea de nuestro cuerpo. En muchos casos, debido al efecto del tabaco la presión sanguínea crece considerablemente, lo que convierte al fumador en una persona más vulnerable a las dolencias cardíacas. Por este motivo, es indispensable dejar este hábito atrás si queremos cuidar nuestra salud.
Cuidar el bienestar emocional
Para finalizar, es importante tener en cuenta que para que nuestra salud cardiovascular se mantenga en perfecto estado, debemos cuidar nuestro bienestar emocional. La tristeza, los enfados o incluso el exceso de euforia pueden desestabilizar hasta el corazón más sano, por lo que es indispensable que seamos precavidos. Si bien el riesgo de sufrir un infarto asociado a emociones intensas es bajo, existe, por lo que debemos tenerlo presente.
























