Redacción:
Los hombres también tienen sus debilidades, para tener un buen sexo es indispensable invitar a la otra persona a un estado de relajación, que permita que ambos se dejen llevar y, sobre todo, saber estimular las partes erógenas.
Desde luego, hay que tomarse el tiempo, no hay prisa, el juego erótico como introducción es un mandamiento en cuestiones de sexualidad.
Está comprobado que también los hombres pueden tener un orgasmo sin recurrir rápidamente a la penetración. Hay que iniciar por lo básico, que el miembro lubrique. Ir despacio contribuye a evitar la eyaculación precoz.
Pezones
La mayoría de las veces relacionamos el placer con los pezones, pero en términos femeninos. Los hombres también tienen una reacción muy similar a las mujeres. A ellos les gusta el jugueteo con la saliva (no en exceso) y los besos con mordidas leves.
Bajo el ombligo
¡Vaya! Esto empieza a subir de temperatura, una de las zonas más erógenas de los hombres. La cercanía con su aparato reproductor, lo vuelve la tentación constante. Particularmente, la parte en donde está la pelvis, puedes probar acariciando lentamente mientras besas lentamente.
Espalda
Si hay algo a lo que los hombres no se pueden resistir, es sentir lo suave de las palmas de tus manos sobre la espalda. Les encanta que todo inicie como un masaje y termines besando de arriba hacia abajo.
Trasero
Muchas mujeres temen a jugar con la sensibilidad masculina, al tocar su trasero. En realidad, también está lleno de terminaciones nerviosas, que, sin duda, lo van a hacer estallar. Intenta apretar y acaricias, verás cómo le encanta.
























