Redacción:
Mucho hemos hablado sobre la facilidad del hombre para llegar al orgasmo en comparación a la mujer, pero lo que pocas veces consideramos son las complicaciones que ellos pueden tener a la hora de las relaciones sexuales. Te decimos todo sobre los problemas sexuales que sufren los hombres y les da pena contarte.
Gran parte de la responsabilidad es la asociación que hacemos del sexo con el género masculino, prácticamente se les inculca que no son capaces de fallar y que cuando algo no sale bien tienen problemas de “hombría”. ¡No es así! Chicas, por favor trabajemos con nuestras parejas para que puedan hablar del tema con facilidad y tranquilidad.
Quizá has notado alguno de ellos y la forma en que afectan a tu pareja, no solo físicamente sino emocionalmente, pues el efecto puede durar varios días.
Mayor duración en las relaciones sexuales
Es cuando los hombres sienten que eyaculan mucho más rápido que la pareja. Para ello la experta sugiere trabajar en aprender a alargar el intervalo entre los puntos de excitación y eyaculación.
A ello también deberá agregarse trabajar en la comunicación de pareja y disfrutar más la sexualidad. Otros expertos señalan que para alargar el momento, se puede cambiar de posición cuando se está a punto de llegar al clímax.
Hombres que solo se excitan con material para adultos
Crean una idea donde la realidad no supera la ficción, por lo que no llegan a ese punto de ebullición. Marta García Peris sugiere enfocar la terapia en ampliar sus áreas de erotismo, fantasías sexuales y la misma educación psicosexual.
Falta de deseo
Mucho tiempo se asoció eso con las mujeres, pero en realidad el hombre también pasa por momentos donde no desea un encuentro sexual. La experta es clara: no es un problema de masculinidad.
Problemas para mantener la erección
Marta García Peris asegura que es un problema que puede aparecer en hombres de cualquier edad. Puede darse en ocasiones, o que a solas pueda excitarse pero no en pareja.
Para ello la sexóloga recomienda trabajar en quitar miedos, aprender a comunicarse y disfrutar de la sexualidad de forma amplia. Con ello se refiere a no centrarse en el coito sino realmente en el momento, en todo el cuerpo de su pareja y en sus propias zonas erógenas.
Adicción al sexo
Sí, es real. Se da cuando el hombre (o la persona) siente que su vida está dominada por el acto sexual. En este caso, Marta García Peris explica que se debe trabajar sobre qué alimenta el deseo sexual del paciente, en la educación psicosexual del paciente y cuestiones personales como miedo o ansiedad que agravan la situación.
























