Redacción:
Te gustaría que tu pareja te practicara sexo oral con más frecuencia? Quizá es de los que disfruta cuando tú lo haces pero él prefiere intentar satisfacerte sin recurrir a él.
Hoy te decimos cómo hacer que tu pareja mejore en el sexo oral, mereces más placer y no tienes por qué privarte de ello, un experto nos cuenta todos los detalles.
Juego previo antes del sexo oral
Los hombres se excitan fácilmente pero las mujeres tardan un poco más, antes de pasar al sexo oral pide a tu pareja que juegue en otras partes de tu cuerpo, que bese, que lama, que use sus manos, hable a tu oído, lo que te erice la piel. Cuando sientas que no puedes más entonces podrá bajar a tu zona sur.
Aquí puede haber un poco más de juego como respirar a través de la ropa interior que aún llevas puesta, que juegue así hasta que te hayas mojado como pocas veces. No te olvides de pedir que masajee tus muslos y área pública, el clítoris es el gran broche de oro del momento.
Mide la velocidad
Muchas chicas prefieren que el sexo oral inicie con caricias suaves pero a medida que aumenta la excitación, aumenta la presión porque esto provoca más placer. No dudes en decirle a tu pareja la velocidad que deseas, si está bien, si quieres más o quieres menos, es tu momento.
Atención en lo que ocurre
Si bien tu pareja está haciendo gran parte del trabajo, no te distraigas o no llegarás al clímax, puedes aprovechar para jugar con su cabello o llevar sus manos a otra parte de tu cuerpo como el pecho o el abdomen.
No es lo mismo penetrar con la lengua que con el pene
Es un error que varios hombres comenten. Algunos hombres se ofenden con las indicaciones, por lo que una buena forma de iniciar la conversación es que tú lo trates como quieres que él lo haga contigo, practícale sexo oral y pregunta, para que él sienta la confianza de preguntarte a ti en el momento de darte placer.
Coloca una almohada debajo de tu trasero
Esto ayudará a que tu pelvis se eleve y él pueda acomodarse mejor para practicarte el sexo oral. Tu punto G será más fácil de accesar y podrás controlar mejor el movimiento de tus caderas.
El dúo perfecto: clítoris y punto g
Mientras tu pareja usa su lengua en tu clítoris, puede emplear uno o dos dedos para introducirlos en tu vagina y llegar a tu punto G, recuerda que se encuentra detrás de la pared vaginal, casi detrás del clítoris y se siente como una pequeña esponja.
No tengas miedo a tocarte
Si tu pareja está ocupada en la zona sur, puedes usar tus propias manos para tocarte en otras partes del cuerpo, en los pezones y los senos por ejemplo.
























