Redacción:
No es necesario decirte que los hombres aman que los estimules con tu boca, porque probablemente ya lo sabes, así que te ayudaremos a tenerlo loco por ti al revelarte una sencilla técnica de 10 pasos para llevarlo al paraíso.
Si eres principiante, no te preocupes, sólo debes seguir las instrucciones y dejarte llevar, si eres una experta, te revelaremos varios trucos que te ayudarán a disfrutar más del encuentro, porque se trata de que tú disfrutes tanto o más que él. Con sólo escucharlo podrás saber que está viviendo una de las mejores experiencias de su vida sexual.
Comienza con una ducha juntos, es un excelente juego previo y lo mejor de todo elimina olores que puedan desconcentrarte.
La postura es súper importante, debes buscar una donde ambos se sientan cómodos, te recomendamos que él se encuentre boca arriba, mientras tú te inclines sobre su pene, así puedes tener libertad para moverte, toma el control y demuéstrale lo que sabes hacer.
Con calma, relájate, no hay prisa, estimula un poco su pene con tus manos antes de introducirlo a tu boca, mantén la comunicación visual con tu pareja para que sepas si puedes ir más rápido o si por el contrario, debes bajar la velocidad.
Pasa tu lengua suavemente desde la base hasta la punta, la clave se encuentra en disfrutarlo tanto como él, puedes usar un lubricante de sabor.
Una vez lubricado el pene, puede ser con aceite o con saliva, frota lentamente el tronco con tu lengua.
Llegó el momento de introducirlo a tu boca, tranquila, no tiene que entrar todo, sólo hasta donde te sientas cómoda.
Este punto es de vital importancia, porque es un aspecto que muchas chicas descuidan, nunca, pero nunca, te olvides de sus testículos, existen cientos de terminales nerviosas en esa zona, si el pene está en tu boca, tus manos se encuentran libres, masajéalos delicadamente.
Ahora que su miembro se encuentra tan dentro como te fue posible, es momento de que muevas tu lengua en círculos, varía la velocidad, hasta que encuentres el ritmo que más le guste.
Realiza una pausa, míralo a los ojos y espera a que te pida más.
Vuelve a la acción y no pares hasta que ya no pueda más, en caso de que no quieras sus fluidos en tus labios, recuerda que puedes terminar de estimularlo con las manos.
























