Redacción:
El sexo anal es una práctica común. Si no la has practicado seguro te preguntarás qué pasa en tu intestino cuando lo experimentas o si de alguna manera afectará tus actividades fisiológicas, pues bien, tenemos las respuestas.
Atrás quedaron las épocas donde se consideraba al sexo anal una práctica reservada para los homosexuales o las mujeres que se dedican a dar placer; lo que no podemos negar es que es una práctica que no se da tan fácilmente como el sexo tradicional, implica planeación, higiene y protección, particularmente al exponer los genitales a los desechos del cuerpo en pareja.
Para el sexo anal se requiere preparación, pues si bien, el ano no es imposible de penetrar, el nivel de excitación debe ser mucho mayor y la dilatación de esta parte del cuerpo bastante considerable para que no haya dolor, de forma que difícilmente podrás experimentarlo y disfrutarlo a la primera.
Sobre los mitos de los peligros del sexo anal; es mentira que el sexo anal daña el intestino o que pueda causar cáncer de colorrectal. El sexo anal tampoco te provocará insuficiencia renal.
En la práctica, mientras seas penetrada podrías sentir ganas de ir al baño y defecar, pero si es el caso, simplemente detén el encuentro y haz tus necesidades. La sensación puede mantenerse por unos minutos si continúas con la penetración y después pasará.
Cuando el sexo anal se practica con cuidado y consciencia, no tienes por qué tener problema, el ano regresará a su estado normal. Ante cualquier duda consulta a tu médico, especialmente antes de practicarle para que puedas tomar las medidas necesarias.
























