Redacción:
De todas las cosas que podrían pasar durante las relaciones sexuales; las que menos imaginamos son los accidentes, los calambres o algún otro percance. Es aquí donde podría aparecer el síndrome del pene cautivo.
Podríamos pensar que los problemas principales con el pene son el poco tiempo que podría durar erecto o que definitivamente; no se pueda poner en ese estado por algún problema de salud, pero jamás nos imaginamos que una vez terminado el acto sexual, el pene no podría salir de la vagina, ¿no te parece extraño?
El pene cautivo es un síndrome que puede darse en parejas heterosexuales; implica que durante la penetración los músculos internos de la vagina se contraigan abruptamente, de manera que el pene no pueda salir como normalmente lo haría.
A esto debemos sumarle que los penes no tienen una forma y tamaño exacto; pues varían de cierta forma entre hombre y hombre, ¿los músculos de la vagina podrían hacer realmente algo así? Se supone que al relajarla no habría problema.
Fue desde los siglos XIX y XX cuando se publicaron artículos médicos sobre el tema; muchos eran un engaño, pero en 1870 dos ginecólogos alemanes afirmaron que ellos habían tratado estos casos. Aun así, por no poder corroborarse, se determinó que eran un mito.
Fue hasta el 2016 cuando se dio un caso en Kenia; la pareja se atoró al tener relaciones sexuales y solicitaron la ayuda de un brujo para poder separarse, al día de hoy los involucrados insisten en que así fue.
Si bien, el síndrome tiene nombre y se ha explicado cómo funciona, hasta hoy sigue siendo un verdadero misterio pues no hay casos 100% verificados por la ciencia.
Algunos expertos en salud afirman que realmente el síndrome del pene cautivo no es real y que ha sido confundido con dificultades producidas por situaciones de vaginismo; condición en la que se dificultan las relaciones sexuales porque los músculos del suelo pélvico se contraen involuntariamente.
























