Redacción:
Desde el insomnio al síndrome de las piernas inquietas, hay muchos trastornos relacionados con el sueño que pueden pasarnos malas facturas y repercutir en nuestro descanso. Todo el mundo ha pasado una noche sin pegar ojo, pero quizá la sexsomnia no les sea familiar.
La sexsomnia, un raro trastorno del sueño que hace que las personas tengan relaciones sexuales o se masturben mientras duermen. No solo puede ser peligroso, dado que en algunos casos es posible hacerse daño, sino que en algunos casos también produce frustración emocional.
Los hombres con sexomnia tratan de tener relaciones sexuales con una pareja, mientras que las mujeres tienden a masturbarse.
La sexsomnia se engloba dentro de la categoría general de parasomnias, que son actividades disruptivas, anormales y habituales que ocurren entre y durante las etapas del sueño profundo, como el sonambulismo o los terrores nocturnos.
Cualquier cosa que interrumpa un patrón de sueño normal y saludable, como beber alcohol o consumir cafeína demasiado cerca de la hora de acostarse. La depresión, la ansiedad y la falta de actividad sexual también pueden afectar, igual que sentirse muy estresado.
Los medicamentos recetados son también una opción. Según explica el doctor Martin Reed, especialista en sueño, la paroxetina es un inhibidor selectivo de la recaptación de serotonina que puede aumentar el sueño profundo, reducir las erecciones nocturnas y la frecuencia de despertar por la noche, por lo que puede ser útil para la sexsomnia, pero en general aboga por eliminar los desencadenantes y, si no funciona, hablar con tu médico de cabecera.
No debes darle demasiada importancia al tema ni obsesionarte mucho. “Este trastorno tiene que ver con el comportamiento humano primitivo debido a la estimulación cerebral aleatoria; no contigo personalmente”. Después de todo, somos mamíferos, y el sexo es uno de nuestros impulsos biológicos más fuertes.
























