Redacción:
Por eso, la pareja busca tener una segunda boda, una mucho más pensada y larga en la que estén presentes sus cuatro hijos, Valentino, Matteo, Renn y Lucía.
“De todas maneras quiero hacer una fiesta grande, me voy a volver a casar en grande. Quiero que la boda dure cuatro días. Los gemelos estaban, pero creo que Renn y Lucía tienen que ser parte de esta celebración”, anunció Ricky.
El cantante explicó el motivo por el que quiere tener una segunda boda:
“Cuando conocí a mi esposo, lo vi y dije: ‘Me voy a casar’. En el ‘Hola, mucho gusto’, dije: ‘Este es el hombre de mi vida’. ¿Qué me gustó? Es brillante, es creativo como yo. ¡Dos locos se han juntado! Pasaron los meses y dijimos: ‘¿Qué tenemos que esperar? Esto está clarísimo”.
El universo conspiró, porque en esas fechas coincidió que las familias de ambos estaban en Los Ángeles, donde viven, así que sin más aprovecharon y decidieron casarse.
“Da la casualidad de que en esos días mis padres estaban aquí en Los Ángeles, sus padres también y yo dije: ‘No hay que esperar nada más, ¡llama al juez!’. Fue bien improvisado. Media hora antes de la boda no sabíamos cómo nos íbamos a vestir, ni mucho menos”.
El matrimonio le ha sentado muy bien a Ricky Martin, pues le ha dado la estabilidad emocional y personal que buscó durante años.
























