Reynosa, Tamaulipas/ Yenni García Escobar
Los migrantes de diversos países asentados en el albergue Senda de Vida, se encuentran desesperados en este periodo de cuarentena, por lo cual, algunos optaron por salir a buscar trabajo, o bien, otro espacio para vivir, mientras esperan el asilo político.
Héctor Silva de Luna, encargado de Senda de Vida en Reynosa, indicó que no pueden retener a los migrantes, si desean salir del albergue, pues les llegó la desesperación luego de tres meses que llevan encerrados.
“Están cansados de estar encerrados, y aunque no les falta nada, se quieren salir a la calle a trabajar o a comprar otra cosa de comer. Sin embargo, se les aclara que una vez que estén afuera, no pueden volver a entrar, porque los demás migrantes están seguros dentro y no desean contagiarse”.
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Silva de Luna explicó que cada día disminuye la cifra de migrantes en Senda de Vida; en estos momentos, tienen alrededor de 150 adultos y 40 niños, originarios de El Congo, África, Cuba y Venezuela, los cuales seguirán en espera en el albergue, hasta recibir la llamada del asilo político.
Sin embargo, el encargado del albergue explicó que no hay fecha para recibir documentación, ni mucho menos entrevistas con las autoridades de Estados Unidos, debido al cierre del cruce internacional por la contingencia sanitaria.
Aseveró que no tienen casos de migrantes contagiados, porque continúan implementando las acciones sanitarias, como la limpieza del inmueble con agua clorada, así mismo no salen del albergue, utilizan el gel antibacterial y se lavan constantemente las manos.
Además de que el personal de Médicos sin Fronteras y la Jurisdicción Sanitaria Número Cuatro, llevan a cabo revisión entre los migrantes, y ante cualquier síntoma, se envía al gimnasio de la Universidad Autónoma de Tamaulipas, donde están atendiendo los casos de COVID-19.
























