Reynosa, Tamaulipas/Redacción:
La situación por el COVID ha llevado al límite a los hospitales en todo el país, es el caso en estos momentos de los nosocomios en Tamaulipas, en donde según las versiones de varios ciudadanos, ya no se les atiende porque simplemente, ya no hay espacio, ni medicamento, ni camas, lamentablemente, esto ha cobrado la vida de algunas personas.
Uno de los que no tuvo oportunidad en el municipio de Reynosa, fue el hermano de Julián ‘N’, que apenas tenía 36 años, era padre de familia y laboraba en una maquiladora, quien en su agonía buscando hospitales por toda la ciudad, le pedía al mismo Julián que ya no pidiera más favores y que lo dejara morir, pues la desesperación se había apoderado de la familia al ser rechazados en todos los hospitales.
“Las personas se están muriendo en la calle, los doctores no quieren salir a checarlos, en los hospitales no los reciben porque no hay camas. Mi hermano murió en mis brazos, en el carro en el que lo llevaba, porque nadie se tocó el corazón, y así se están perdiendo otras vidas porque en Reynosa, el sistema de Salud colapsó”, cuenta con lágrimas en los ojos Julián.
Durante todo el relato de Julián, la mirada de impotencia, tristeza y rabia no cesaban, él comentó a los medios el trayecto de angustia y agonía que vivió con su hermano moribundo, a quien quería salvarle la vida.
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Julián comenta que su hermano llevaba días con una tos muy fuerte, pero no presentaba otros síntomas, fue cuando tuvo dificultad para respirar que decidieron llevarlo al Hospital General, pero llegando se les informó que no había espacio. Después se trasladaron al gimnasio de la Universidad Autónoma de Tamaulipas (UAT) donde existe un módulo, pero también le dijeron que no había lugar.
Posteriormente, lo llevó al ISSSTE, donde sucedió lo mismo, nadie lo atendió, nadie salió al menos a valorar su situación y aunque también acudieron a hospitales privados y al Hospital 270, la historia fue la misma.
Finalmente, después de 6 largas horas de sufrimiento y de deambular por toda la ciudad, los pulmones del hermano de Julián dejaron de funcionar.
Este no es el único caso en el estado o incluso, en el país se dice que la situación que atraviesa el sistema de salud es peor de lo que cuentan las estadísticas; desabasto de fármacos, de oxígeno, medicina y la inconformidad del personal médico que trabaja ante estas carencias, cuentan las verdaderas historias de terror ocultas en esta pandemia.
























