Si alguna vez hemos recibido una factura de energía alta, habremos tenido la intención de aprender a leer los datos y contrastarlos para que no vuelva a suceder y poder comenzar a ahorrar. La posibilidad de consultar o descargar recibo de luz y controlar el consumo, siempre puede ser una opción interesante, de manera que podamos tener una buena previsión de lo que vamos a pagar y ganar control sobre en qué aspectos gastamos más y dónde podríamos ahorrar. El recibo de la CFE puede consultarse y descargarse fácilmente, de manera que siempre podamos contar con toda la información necesaria en este aspecto de nuestro gasto en un servicio básico como es el de la energía de nuestro hogar.
El recibo de la CFE
Para conseguir controlar nuestro gasto y economizar lo primero que debemos considerar es acostumbrarnos a comprender correctamente la información que nos proporciona el recibo de la CFE. Esto incluso podría venirnos bien si llegara el momento de tener que contactar con el servicio de atención al cliente para pedir más explicaciones, aclarar algunos términos o plantear algún tipo de reclamación. En ese caso tener los datos precisos sobre los que hacer la consulta agilizará cualquier gestión y permitirá un mejor entendimiento por ambas partes.
Vamos a ver los elementos básicos que contiene este recibo para poder entender correctamente los datos que nos aporta.
Lo primero que encontraremos serán nuestros datos de usuario habituales: nombre y domicilio y el número de servicio. Este número es importante porque es con el que la empresa nos va a identificar.
El siguiente dato que identifica también el servicio que recibimos es el número del medidor o contador que normalmente estará instalado fuera de nuestra casa.
Hasta aquí los datos identificativos, lo siguiente que encontraremos serán ya datos relativos a nuestro consumo, y que se refieren a lo que quedó registrado en el contador. Con el nombre de “lectura anterior” veremos la cantidad de electricidad que hemos consumido durante todo el periodo anterior (generalmente dos meses) y que se registra en kilowatts por hora.
Con el nombre de “lectura actual”, veremos la cantidad de electricidad que corresponde al consumo del actual periodo, la lectura más reciente que la empresa ha registrado en nuestro medidor.
El consumo del actual periodo es la diferencia entre lo marcado por lectura anterior y lo que marca la lectura actual. De este modo se calcula la electricidad que hemos consumido en el periodo de los dos meses que vamos a pagar. Este periodo de tiempo vendrá también especificado en el recibo que nos mostrará las fechas entre las que se hace ese cálculo.
Comparativas útiles
Tras estos datos sobre el consumo efectuado aparecen varias informaciones que nos pueden ser de utilidad de cara a controlar nuestro gasto.
El promedio diario, nos informa de la media de consumo diario que tenemos. Podemos ver la evolución de nuestro gasto energético y así poder comparar distintos periodos en nuestro historial de consumo. En él podemos apreciar como ha cambiado en todos los periodos de los dos últimos años. Esto nos ayudará a conocer mejor en qué épocas del año tenemos mayor consumo y pensar en cómo ser más eficientes en estos periodos.
Es también importante ver el costo de producción, que nos muestra cuánto es el costo real de la energía que hemos consumido. Tengamos en cuenta que junto a esto pagamos además una serie de impuestos y que, sobre esos aspectos, no tenemos control en nuestro perfil de consumo.
El recibo proporciona además un recuadro con avisos que nos darán algunos consejos sobre el modo de hacer más eficiente nuestro consumo de energético. También aquí aparece una aclaración muy importante. Aquí nos van a decir si el consumo por el que se nos está cobrando es referido a una lectura real de los datos de nuestro medidor o es un cálculo aproximado o estimación. Si, por cualquier circunstancia, no se ha podido realizar la lectura del contador; entonces obtendremos una medida estimada de nuestro consumo, que se ajustará a la real en la siguiente ocasión en que pueda hacerse una lectura directa del contador.
En el apartado referido al uso queda consignado si el servicio de electricidad que tenemos es para hogar o para negocio. La tarifa que se va aplicar puede cambiar en función del uso y también en cada zona geográfica. También resulta importante ver el número de fases eléctricas que tenemos contratadas o que hemos solicitado para nuestro domicilio. Esto lo encontraremos en el apartado de hilos del recibo. Lo principal a tener en cuenta en el cálculo de facturación es que los primeros kilowatts consumidos serán los más baratos. Si rebasamos el límite indicado para nuestra tarifa, entonces nos cobrarán en base a lo que se denomina como tarifa doméstica de alto consumo, que haría que nuestra factura se viera incrementada. Por lo que siempre es importante vigilar nuestro consumo y poder consultar sus datos si vemos que estamos empezando a pagar más de lo previsto.
























