El Salvador / Redacción:
Un abuelito llamado Don Carmelo, quien se dedicaba al comercio de lácteos, protagonizó un triste momento que nunca será olvidado tras despedirse entre lágrimas y de rodillas del caballo que lo acompañó por nueve años.
Fue el pasado 2 de diciembre cuando el hombre de la tercera edad protagonizó el triste momento que quedó grabado por cámaras de curiosos que pasaban por el lugar.
Tristemente, cuando “Trencito”, mascota, amigo y familiar de Don Carmelo, quedó tendido en plena calle, el hombre se arrodilló sobre el piso, colocó sus brazos hacia el cielo y comenzó a llorar por el fallecimiento.
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Sin embargo, según sus palabras “Trencito” fue más que un animal de carga, pues el hombre de 70 años recorría las calles de Ahuachapán, para ofrecer sus productos lácteos hechos por él mismo para obtener sustento para él y su esposa, en compañía del caballo.
Según la declaración de Don Carmelo a medios locales, se hincó para agradecer a Dios por el tiempo que se lo había prestado pues tiene dificultades para desplazarse: “Era mis canillas porque no puedo caminar. Después de Dios, era quien me ayudaba para mantener a mi esposa”.
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Además, Don Carmelo detalló que tanto él como su esposa son ancianos, por lo cual no es tan sencillo obtener el sustento diario; narró que, tras la noticia, ambos entraron en lágrimas porque tendrían problemas para hacer sus ventas.
“Mis pies eran el caballo. Mis vecinos me decían que me lo compraban o me lo cambiaban, pero siempre les decía que no”, narró Don Carmelo.
En tanto, su historia se hizo popular en la región que los habitantes hicieron una cooperación para comprar un nuevo caballo a la familia mismo que fue llamado “justiciero”.
Agencias / Vox Populi Noticias.
























