Después de un año de pandemia y confinamiento, muchos se preguntan cómo volver a un ritmo de vida y trabajo normal, pero asegurándonos de estar seguros. Este ha sido un largo debate, y definitivamente, no todos los países y distintas organizaciones están de acuerdo al respecto. Existen lugares y organismos que apuestan por una vida normal, pero manteniendo las reglas sanitarias; otros apuestan por seguir manteniendo ciertos niveles de aislación.
Sin embargo, luego de tanto tiempo, las empresas comienzan a abrir, los puestos de trabajo intentan reanudarse poco a poco, y también hasta escuelas y universidades quieren retomar clases presenciales.
En vista de todo esto, ¿cómo podemos asegurarnos de no transmitir el virus? ¿Cómo evitamos ser contagiados, ya sea que estemos en casa o en la oficina? En este artículo te dejamos algunos consejos prácticos que puedes implementar tanto en casa como en tu lugar de trabajo para asegurarte de no contagiar Covid.
Medidas para no contagiar coronavirus en casa y en la oficina
Distintos organismos de la salud han anunciados diversas medidas para mantenernos a salvo de contaminarnos con el virus. Con el paso de la pandemia y los descubrimientos que se van realizando acerca del virus, estas medidas se pueden ver modificadas. En la siguiente lista, te dejamos cuáles son los protocolos actualizados y más efectivos para combatir el esparcimiento y contagio.
Medidas básicas de seguridad
Aunque algunos protocolos hayan cambiado con los meses dependiendo de lo que se descubra, otros se siguen manteniendo desde el primer día. Este protocolo básico es uno de los más efectivos para evitar que nos contagiemos de coronavirus tanto en la casa como en la oficina.
Primeramente, tenemos el lavado de las manos con jabón por un mínimo de 60 segundos. Este paso garantiza que tus manos queden completamente libres del virus, ya que el jabón es un agente muy eficiente y efectivo eliminándolo. Este es el paso más recomendado, ya que el jabón tiene la capacidad de eliminar y remover cualquier cepa en tal solo 1 minuto.
La siguiente medida es el uso del tapabocas. Este debe ser un tapabocas grueso que prohíba la expulsión de agentes patógenos, de esta forma, podrás asegurarte de cuidar a otros si tú estás contagiado de forma asintomática. Una forma de comprobar que el tapabocas es efectivo es colocártelo e intentar soplar para apagar una vela. Si se apaga, el tapabocas es muy delgado y deja pasar el aire. Si no se apaga, tu tapabocas es eficiente.
Nuestra última medida básica es mantener la distancia. Los organismos recomiendan estar a una distancia mínima de metro y medio o dos metros. Esto asegura que el virus no logre ser transmitido entre personas mientras conversan. Ya sea en casa o en la oficina, lo mejor es mantener una distancia prudente, sobre todo si se tiene sospecha del virus.
Purificación del aire
Una medida muy eficiente y que muchos organismos recomiendan es mantener el aire purificado. Esto ayuda a que el virus no se quede alojado y circulando en un espacio cerrado, sino que tenga un mecanismo que lo combata o que lo deje salir. Para lograr esto existen dos protocolos específicos que podemos seguir:
El uso de un purificador de aire es una excelente forma de purificar tu ambiente. Este es un aparato que se encarga de absorber el aire que ya se encuentra en tu ambiente, lo pasa a través de un filtro, y en este se quedan todos los patógenos e impurezas de la habitación. Una vez es filtrado, el aire vuelve a salir completamente limpio. Se puede instalar en casa o en la oficina, y así sabrás que ese espacio esté completamente desinfectado. Lo único que tienes que tener en cuenta en este caso es la calidad del filtro.
Por ejemplo, la marca Avera tiene un purificador de aire con filtros de carbón activado que se ajustan a cualquier espacio cerrado, garantizando la limpieza del aire de tu casa u oficina.
Otra medida que puede ayudarte a limpiar tu espacio es simplemente mantener las ventanas abiertas para que circule el aire. Este, aunque es un protocolo sencillo que todos podemos seguir, solo nos ayuda a que el aire circule, mas no nos asegura que nuestro ambiente se encuentre desinfectado.
Limpieza diaria
Otro recurso muy útil y eficiente es la limpieza diaria. Esto nos ayuda a mantener las áreas comunes desinfectadas en todo momento. La limpieza del suelo, las mesas, puertas y pomos, escaleras y pasamanos. Todas las áreas destinadas a la circulación y aquellos objetos que son constantemente tocados deben estar limpios el mayor tiempo posible, especialmente si en la oficina entra y sale mucha gente.
Aires acondicionados
En vista de que el virus puede quedarse alojado en lugares cerrados, como la casa y la oficina, los organismos recomiendan disminuir el uso de aires acondicionados. De esta forma, el virus no podrá circular libremente. La mejor opción es abrir las ventanas, o en caso de que se deba encender el aire, solo utilizarlo por algunos minutos.
Con estas recomendaciones dadas por varios organismos puedes asegurarte de que tus espacios se encuentren seguros por más tiempo. De igual forma, recomendamos seguir atentos a las indicaciones de los institutos gubernamentales y a la OMS para nuevas medidas.
























