Oaxaca, Oaxaca / Redacción:
La señora Rafaela Martínez conserva su estilo y cuando arribó a aplicarse la inmunización contra el coronavirus, llegó a la cita vestida como si fuera un día de fiesta.
“Ya estoy acostumbrada a estar bien arregladita y desde los 12 años me visto; ya tengo 80 y tantos o 90, ahh 90. Diario me arreglo para que no les dé asco a mis hijos; llega gente y me ven arreglada no mugrosa”, comentó doña Rafaela.
“Así se arregla a diario, tempranito se para a cambiarse”, añadió Lourdes Blanco de 63 años de edad, hija de la señora. Ella también recibió la vacuna y mientras se detuvo el algodón donde recibió la inyección, mostró la documentación de su madre a quien vacunaron minutos después.
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Mientras pasaron los 30 minutos del protocolo postvacunación, contó lo que ha sido un año de pandemia para ella y su madre.
“Traje a mi mamá para que esté protegida: estamos encerradas, nomás salgo a comprar lo necesario y para adentro otra vez; ella tiene un año encerrada”, agregó Lourdes.
Al ser cuestionada, doña Rafaela comentó que ya se acostumbró al encierro y al final, hija y madre se retiraron sin complicaciones.
Agencias / Vox Populi Noticias
























