México / Redacción:
En algún momento de nuestras vidas todos hemos sufrido de estrés, ya sea por las responsabilidades de la vida adulta, preocupaciones, deudas o hasta la pérdida inesperada de un ser querido, pero cuando el estrés se vuelve parte de nuestras vidas nos acostumbramos a sus síntomas y a largo plazo se convierte en un padecimiento crónico.
Dolor muscular: Afecta principalmente a la mandíbula, entrecejo, el cuello y la espalda.
Cansancio extremo: Puede presentarse, aunque no realicemos actividades que requieran gastar mucha energía, incluso a veces nos despertamos y ya nos sentimos agotados.
Pérdida de cabello: Si cuando te estás bañando, te cepillas o pasas las manos por tu melena y te das cuenta de que tu cabello se cae a mechones es muy probable que sufras de altos niveles de estrés tanto físico como emocional.
Diarrea: El estrés altera el sistema digestivo y cuando te sientes ansioso, estresado o nervioso, el cuerpo produce adrenalina y otras hormonas que aceleran la función del sistema nervioso que, a su vez, logran que algunos músculos como los del intestino trabajen más rápido.
Estreñimiento: Aunque, por otra parte, el estreñimiento causado por estrés es una condición muy frecuente, pero que no muchas personas lo saben. Y sí, el estrés influye directamente en nuestro sistema gastrointestinal así que si padeces de estreñimiento puede ser una advertencia de tu cuerpo de que algo no anda bien.
Mala memoria: La pérdida de memoria por estrés puede manifestarse a través de olvidos sencillos como no recordar en dónde dejaste las llaves, no recordar hacer una compra hasta olvidos complejos como no recordar el nombre de una persona. Esto sucede porque el cortisol que se genera con el estrés reduce la actividad del hipocampo del cerebro y por eso solemos olvidar ciertas cosas cuando estamos estresadas
























