México / Redacción:
Después de un desacuerdo o discusión con la pareja, muchas personas hemos recurrido al “no tengo nada” cuando realmente tenemos TODO.
Pero hay una diferencia abismal el no querer hablar en el momento con el ser amado a hacerle la famosa “Ley del hielo”.
El silencio como castigo
Es normal tener desacuerdos y esperar un tiempo y lugar adecuados para arreglarlos. Sin embargo, si no ponemos un límite, esta medida se puede salir de control y volverse una cuestión tóxica en la relación.
¿Qué significa tener una actitud pasivo-agresiva?
Son acciones que violentan al otro, pero de manera implícita. La mayoría de las veces este tipo de actitudes son más nocivas que la agresión directa, y lo son porque el silencio se convierte en un vacío que es susceptible de cualquier tipo de interpretación.
¿Qué es lo que hay detrás de la “ley del hielo?
Las conductas que se esconden detrás de dejarle de hablar a la pareja son manipulación, control y dominación. La persona que castiga, es decir, la que deja de hablar a pesar de sentirse poderosa, sólo deja ver que es sumamente infantil.
¿Qué hacer ante la Ley del Hielo?
Cuando estamos muy exaltados, lo mejor es hacer una pausa, respirar y posteriormente exponer sin ira ni alterarse, las necesidades de cada persona.
Recuerda: la distancia y falta de comunicación no son buenos aliados para la comprensión o para restaurar lazos rotos o dañados.
Si en tu caso, aplicas esta medida de dejarle de hablar a tu pareja, deja de hacerlo. No suma a la relación, no construye y aunque sientas que tienes el poder, será todo lo contrario.
Por salud mental y sobre todo, por respeto propio, no lo hagas.
























