Ciudad de México/Redacción:
El Tren Maya, obra de infraestructura de gran envergadura del Gobierno de México que encabeza el Presidente Andrés Manuel López Obrador, ha registrado sus inconvenientes durante su desarrollo en el sureste mexicano, principalmente reflejado en los gastos de construcción.
Cabe recordar que el proyecto fue presentado desde el 2018, año en el que el mandatario oriundo de Tabasco ganó las elecciones presidenciales y asumió el cargo que ostenta hasta la fecha.
Sin embargo, las constantes modificaciones en el trayecto que recorrerá el Tren Maya ha generado que los gastos que en un inicio se calculaban en 120 mil millones de pesos, se dispararan a casi los 230 millones de pesos, de acuerdo a los propios datos del ex Director del Fondo Nacional de Fomento al Turismo (FONATUR), Rogelio Jiménez Pons, antes de dejar el organismo al encargado del tren.
Te puede interesar: ¡Golpe al Presupuesto! Admite SCJN acción de inconstitucionalidad del PEF 2022
Hasta el momento, la modificación más costosa se trató de electrificar 690 kilómetros de ruta, en donde se incluyó vías dobles, en el tramo de Mérida a Chetumal, a fin de disminuir el impacto en el ambiente y hacer más eficiente su uso.
Además, respecto a la ruta, los cambios realizados recientemente han mostrado que incluso iniciada la edificación no se está exento de modificaciones.
Un ejemplo se observa en Playa del Carmen, donde la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA) invirtió 522 millones de pesos en el Proyecto Ejecutivo del Tramo 5 Norte, donde se comenzó la reubicación de 20 mil árboles y la deforestación de alrededor de 1 mil.
Sin embargo, se decidió un cambio de ruta a pesar de que se había iniciado la construcción, por lo que el tramo elevado que se había considerado no se realizará y se evitará la zona urbanizada a fin de no perjudicar el tránsito vehicular y ahorrar los tiempos de construcción.
Te puede interesar: ¡Se deslindan! Avala Senado desaparecer Comisión que investigaba a Gobierno de Veracruz
Vale referir que dicha información fue proporcionada por Javier May, nuevo titular del FONATUR y Román Meyer Falcón, titular de la Secretaría de Desarrollo Territorial y Urbano (SEDATU).
Previamente en Cancún se había planteado que el ferrocarril cruzaría la carretera 307 sobre un viaducto elevado, sin embargo, se desechó después la idea del puente y se planeó un recorrido a ras de suelo.
Hace apenas unos días se indicó que ya no se transitaría por la autopista, sino que recorrerá un tramo detrás de unos hoteles, el cual, de manera extraoficial, se especificó que será de siete kilómetros adentro de la franja de alojamientos.
Te puede interesar: Llega Aeroméxico a acuerdo de 40 mdd con un grupo de acreedores
Otro de los cambios surgió en la ciudad de Campeche, donde debido a los amparos de los pobladores que no querían el paso del tren, se tuvo que cambiar la ruta, aunque este representaría un ahorro de aproximadamente 2 mil millones de pesos, puesto que ya no se reubicarían unas 300 familias que vivían cerca de las vías.
Una situación similar se presentó en Mérida, donde se decidió que ya no pasaría por la Plancha en Mérida, por lo que se eliminó una estación programada y se movió la parada a Teya.
Finalmente, la liberación de derechos de vías y amparos se han continuado interponiendo al frente del Tren Maya, aunque el mandatario mexicano ha ratificado su promesa de que la mega obra estará terminada en junio de 2023 y no en diciembre, a fin de agilizar las pruebas operativas.
Agencias/Vox Populi Noticias
























