Cuando un joven se acerca a la decisión de elegir una carrera universitaria, son muchos los asuntos a tener en cuenta: el futuro laboral, las oportunidades del mercado, la vida que se proyecta, entre otros. En ese sentido, en un mundo cada vez más dinámico y cambiante, resulta aún más complejo tomar una decisión tan trascendental. A continuación, hablaremos sobre una de las opciones más consultadas de la actualidad: Ingeniería Industrial.
El mundo se ha vuelto un lugar más y más desafiante y dinámico, en donde las transformaciones cotidianas muchas veces van más rápido que nuestra fuerza de entendimiento y adaptación. En la vorágine del siglo XXI, la tarea de proyectarse a futuro es mucho más compleja que antes, sobre todo en lo que respecto al bienestar económico y social.
En esa misma dirección, una de las solicitudes que más se completa en la actualidad es la de Ingeniería Industrial, la cual cuenta con una gran demanda en el mercado laboral y un interés creciente en los más jóvenes. Dentro de sus cualidades más valoradas, encontramos que la capacidad de respuesta ante asuntos inesperados de un proyecto se encuentra en el tope. A su vez, es especialista en una de las necesidades del siglo XXI: integrar diferentes áreas.
Esa capacidad de unir áreas se da en gran parte por el aprovechamiento de conocimientos y recursos técnicos variados, lo que sin dudas se traduce en una salida laboral más que amplia. Así, la administración, el área industrial, el análisis de mercado, la logística, entre otros sectores claves de una firma pueden resolverse cursando tanto en sus modalidades presenciales o en modalidades virtuales como Ingeniería Industrial Ulatina.
Así, la variación y amplitud del aprendizaje de esta materia permite a sus egresados la versatilidad de adaptarse a diferentes áreas dentro de una misma firma, incluso ocupando varias al mismo tiempo. Dentro de las mismas, podemos encontrar por ejemplo a: Gestión de Calidad, Logística y Distribución, Gestión de Operaciones, Recursos humanos, Seguridad Industrial, entre otras.
Como si esa versatilidad fuera poca, se le añade la capacidad de trabajar tanto en relación de dependencia con las firmas, como la capacidad de trabajar de forma autónoma en roles de acompañamiento y asesoría a particulares y empresas. En un mundo en donde los trabajos a distancia crecen, la flexibilidad del Ingeniero Industrial es más que valorada.
A modo de cierre, no se debe olvidar un detalle para nada menor: los sueldos que reciben los egresados de esta carrera suelen estar por encima de la media. Si bien se debe tener en cuenta que la variedad de tareas pueden impactar en el sueldo, por lo que el rol determinará el monto a cobrar, los sueldos siguen siendo competitivos y calificados, convirtiendo a esta carrera no solo en seductora, sino que también en una opción segura dentro de un mundo laboral cambiante y desafiante.
Así, ya sea en modalidad presencial o virtual, Ingeniería Industrial es una carrera a tener en cuenta para el futuro personal y la calidad de vida.
























