Uvalde, Texas / Redacción:
El mandatario Joe Biden y su esposa Jill, partieron hacia Uvalde, la pequeña localidad de Texas, consternada después la masacre en una primaria.
Se dieron a conocer crudos testimonios de los niños que sobrevivieron al ataque y el Presidente, instó a actuar para prevenir futuras masacres, en un país donde los esfuerzos para endurecer las regulaciones de armas de fuego fracasaron repetidamente.
“No se puede hacer que las armas sean ilegales, lo sé, pero se puede hacer que EU sea más seguro”, expresó Biden en un discurso, lamentando que tantas personas inocentes murieron.
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Trascendieron los inquietantes relatos de menores que sobrevivieron a la matanza, cuando Salvador Ramos, de 18 años, abrió fuego con un rifle semiautomático.
Ramos ingresó a un aula, cerró la puerta y se dirigió a los niños: “van a morir todos”, antes de abrir fuego, relató un sobreviviente de 10 años; la policía admitió haber tomado una “decisión errónea”, al demorar su ingreso al centro educativo tras ser alertada del tiroteo.
Los sobrevivientes del ataque dijeron haber realizado llamadas susurradas y suplicantes al 911: algunos se hicieron los muertos para evitar llamar la atención del tirador; vecinos de la pequeña ciudad y de otras localidades, acudieron al memorial improvisado con 21 cruces de madera blancas, instaladas con el nombre de 19 niños y 2 maestras.
Agencias / Vox Populi Noticias
























