Una de las cosas más importante a tener en cuenta al hacer un tratamiento para tratar una afección tal como el acné, es mantener la piel hidratada. Es bueno saber que la piel, esta capa que nos protege de agresiones externas, cuando carece de suficiente cantidad de agua es más propensa a ser afectada por acné.
Tomar agua te ayudara a combatir el acné
Una de las cosas más importante a tener en cuenta al hacer un tratamiento para tratar una afección tal como el acné, es mantener la piel hidratada. Es bueno saber que la piel, esta capa que nos protege de agresiones externas, cuando carece de suficiente cantidad de agua es más propensa a ser afectada por acné.
Por eso es muy importante lograr una hidratación adecuada. En este articulo se darán algunos consejos para alcanzar este objetivo: Hidratar la piel.
Consejos para mantener la piel hidratada:
Lo básico para lograr una hidratación adecuada es consumir al menos dos litros de agua al día. Ahora, hay que tomar este consejo de forma adecuada, es decir muchas personas pensarán: “Es imposible tomar tanta agua en un sólo día”.
Lo cual es cierto a medias, dado que a las personas que no están acostumbradas a tomar tal cantidad de agua al día, les resultará complicado adoptar este habito, pero es importante que sepan que el agua esta presente en verduras, frutas, bebidas.
Es decir, es totalmente posible llegar a injerir esa cantidad de agua manteniendo una dieta equilibrada, evitando sobretodo alimentos que contengan grasas y sales en exceso tales como: comida rápida, alimentos fritos, pizzas, etc.
Evita la exposición al sol, y si es necesario exponerte al sol usa protector solar
Por otro lado es importante evitar la exposición al sol durante horarios claves, sobretodo de 12 a 2 de la tarde, el sol en exceso es perjudicial para la salud de la piel, exponerse demasiado puede hacer que se agrave el acné.
Usar crema hidratante es una buen idea, esto te ayudará a lograr la hidratación necesaria. Además deberás evitar exponer la piel a agua caliente, siempre se debe tratar de bañarse o lavarse la piel con agua a temperatura templada.
Hacer ejercicio también te ayudará a mantener la piel en buen estado, siempre que sea equilibrando con suficiente ingesta de agua.
























