Quien sufre de acné sabe que no siempre los productos de uso tópico solucionan el problema y por ello, busca nuevas alternativas de tratamiento.
Pero lo que mucha gente no sabe es que el consumo de algunas vitaminas -ya sea en forma de alimentos o de suplementos- puede ser eficaz en el tratamiento del acné, actuando en la prevención, reducción e incluso tratamiento de las inflamaciones ya existentes.
En este artículo, hemos seleccionado las mejores vitaminas para el acné, su acción en el organismo y los principales alimentos que las contienen.
1. Vitamina A
La vitamina A (también conocida como betacaroteno y retinol) es una de las mejores vitaminas para el acné, actuando en su prevención y control.
Además, posee sustancias llamadas rodoxinas, de acción antioxidante, que favorecen la renovación celular y participan en el proceso de recomposición de la piel, combatiendo el envejecimiento prematuro.
Esta vitamina está presente en varios cosméticos retinoides tópicos, frecuentemente indicados por los dermatólogos para el tratamiento de la piel acneica.
Sin embargo, su consumo a través de los alimentos también contribuye a una piel más sana, según un estudio del Centro de Vitaminas-Nutrición, que sugiere que la deficiencia de vitamina A puede causar acné.
El salmón, las zanahorias, las espinacas y el brócoli son ejemplos de alimentos ricos en vitamina A.
2. Vitaminas del complejo B
Son antioxidantes, ayudan a desintoxicar y eliminar las impurezas de la piel, evitando la proliferación de bacterias y los brotes de acné. Además, una dieta rica en estas vitaminas garantiza un tono de piel más sano y uniforme.
La vitamina B2 (riboflavina) reduce los niveles de estrés y ansiedad, factores que provocan los brotes de acné. Su deficiencia se asocia a una piel, uñas y cabello secos, quebradizos y sin brillo.
La vitamina B3 (niacina) se asocia a un aumento de la circulación sanguínea de la piel, acelerando la eliminación de toxinas y evitando el acné, mientras que la B12 es útil para controlar la pigmentación de la piel. Mantener una buena ingesta de vitamina B6 (piridoxina) ayuda a combatir la inflamación de la piel, incluido el acné.
Algunas fuentes de vitaminas B son la carne de cerdo, el pescado, el hígado, las hojas verdes, los cereales integrales, el pollo, los cacahuetes, el huevo y los cítricos, entre otros.
3. Vitamina C
La vitamina C -más conocida como ácido ascórbico cuando se utiliza en tratamientos estéticos- es una de las mejores vitaminas existentes para el acné, ya que actúa de diferentes maneras en la piel.
Tiene un efecto calmante, antiinflamatorio, antiinfeccioso y antibacteriano que ayuda en el tratamiento, curación y prevención del acné.
Además, esta vitamina participa activamente en la producción de fibras de colágeno (la proteína responsable del sostén de la piel) aportando más firmeza y elasticidad y contribuyendo a la recuperación de la piel dañada.
Es un potente antioxidante, que actúa en la reparación y renovación de las células y en la recuperación de la piel de los daños causados por el sol.
La vitamina C no está presente de forma natural en el organismo, por lo que es fundamental mantener una dieta rica en esta vitamina para que el cuerpo no sufra su carencia.
Está presente en una serie de productos cosméticos de uso tópico y principalmente en diversos alimentos como los cítricos (naranja, limón, acerola), la col, el pimiento amarillo y la papaya, entre otros.
Para combatir el acné, la vitamina C puede tomarse como suplemento, en una concentración de 1000 miligramos tres veces al día.
4. Vitamina E
Conocida como un potente antioxidante, la vitamina E combate los radicales libres perjudiciales para la piel, evitando el envejecimiento prematuro.
En el tratamiento del acné, actúa mejorando la cicatrización tisular de las lesiones y estimulando la renovación celular de la piel.
Además, la vitamina E actúa en la regulación hormonal, previniendo la erupción de acnés y espinillas, ya que los cambios hormonales son un factor desencadenante de la aparición de estas lesiones.
La vitamina E se puede consumir a través de la ingesta de alimentos como los cacahuetes, las almendras, las semillas de girasol, el germen de trigo, el brócoli, las hojas verdes oscuras, entre otros.
Para el tratamiento del acné, puede tomarse en forma de suplemento, en la concentración diaria de 400 UI.
Además de las vitaminas para el acné, es importante señalar que hay otros nutrientes que desempeñan un papel importante en el tratamiento de estas lesiones. Algunos minerales, como el zinc, el cromo y el selenio, ayudan a la absorción de las vitaminas y reducen los cambios hormonales, disminuyendo la incidencia del acné causado por este problema.
Además, para que las vitaminas para el acné den resultados en la mejora de la piel acneica, es importante que se asocien a una dieta equilibrada. Beber agua e ingerir menos azúcares simples y grasas saturadas son también hábitos que mejoran considerablemente el problema en la piel.
























