Las distintas investigaciones en ámbitos laborales, indican que existen cada vez más razones para tener un liderazgo fuerte, con compromiso y sobre todo que allane el camino a la hora de impartir instrucciones. Es que de acuerdo a los estudios, este tipo de persona lograría influenciar de forma muy positiva a sus empleados, creando mejores y más productivos equipos de trabajo, y además marcando el camino para que los líderes intermedios sigan su ejemplo.
Sucede que durante los desafíos a los que se enfrentaron la mayoría de las empresas y sobre todo el comercio en casi todas sus facetas, sólo aquellas compañías que emplearon una cierta calidad de líder fueron las que tuvieron más oportunidades de salir adelante en momentos difíciles. Sobre todo en los últimos años, en los que la mayoría de las empresas se encontraron frente a uno de los desafíos más grandes de la historia comercial, casi de la misma gravedad que la famosa caída del 29.
Se hace referencia claramente a la pandemia de Covid-19, uno de los golpes más grandes que sufrieron las pequeñas y medianas empresas a nivel global, y que obligó a muchos de los colosos a reestructurarse para no caer tanto durante estos impresionantes golpes. Es que aquellas empresas de poco porte, que no tuvieron un liderazgo sólido, sea de mano de sus fundadores, o de los encargados de llevarlas adelante, terminaron cerrando sus puertas para siempre.
En busca de líderes profundos
Un estudio publicado en el diario científico PLOS ONE, indicó que lo que necesitan las empresas de este presente tan complejo, así como para el futuro que se avecina, son líderes que tengan otro tipo de compromiso con su trabajo. Es que según los descubrimientos de los investigadores Greta Mazzetti de la universidad de Bologna, Italia, así como William Schaufeli de la universidad de Utrecht en los Países Bajos, este tipo de actitudes en un líder ayudarían los equipos y los individuos a rendir mejor.
Estos descubrimientos van de la mano con algunas experiencias que se vienen llevando adelante en el mundo, con líderes de equipos más comprensivos y empáticos, que se ponen más del lado del empleado tratando de ayudarlo a trabajar mejor, más que buscar un rendimiento absoluto descuidando a la persona.
En este mundo, en el que hacen falta más que nunca este tipo de líderes, las empresas están realizando interesantes ofertas para quiénes se capaciten como un verdadero ejemplo a seguir. Y en este mundo digitalizado se puede realizar un curso online para aprender liderazgo, pudiendo acceder al contenido las 24 horas de la jornada, los 364 días del año.
Es que sin dudas en el futuro próximo, y más teniendo en cuenta las exigencias de los millennials como trabajadores, el tipo de líder exigente y muchas veces déspota de las fábricas de mediados de siglo XX ya no tiene lugar en este mundo laboral. En particular a la hora de tratar de manejar personas cada vez más formadas, que además de tener los conocimientos claves para trabajar, tienen muy claros y defienden a rajatabla sus derechos laborales.
























