El transporte terrestre lleva un par de años siendo clave para conseguir que no queden carencias en la cadena de suministro cuando se trata de productos frescos. El hecho de que durante los meses más duros de la pandemia fueran los profesionales del transporte los que garantizaron que los supermercados pudieran llevar en sus lineales todo tipo de alimentos de primera necesidad hizo de ellos una suerte de héroes y heroínas.
Sin embargo, ¿cuál es la verdadera revolución del transporte refrigerado?
Hay que comprender que, gracias a la tecnología, cada vez es más profesional este tipo de soluciones para conseguir que los productos frescos lleguen a destino en perfectas condiciones.
La importancia de la cadena de frío lleva años siendo el quebradero de cabeza de los productores y también de los receptores que buscan garantizar los controles sanitarios y la calidad máxima del producto para sus compradores.
Y esto se ha conseguido, en realidad, gracias a la monitorización que se ha permitido instaurar en las flotas con soluciones tecnológicas. “Hace apenas décadas era impensable pensar que un camión emitiera alertas si cambiaba, de forma brusca, la temperatura de un intervalo de grados. Hoy en día, no solo emite alarma sino que se puede llevar una monitorización de temperatura en tiempo real cómo está en términos de frescura, humedad e incluso ajustar los parámetros de ser necesario” explican desde Samsara, empresa especializada en este tipo de soluciones para las flotas de vehículos.
¿Cuáles son las ventajas de esto?
- Productos en perfectas condiciones desde que salen de la producción o fábrica hasta que llegan al consumidor.
- Seguimiento en tiempo real de la cadena de frío lo que garantiza los controles.
- Registro de la temperatura en todo el trayecto para poder ofrecer la información a los clientes.
- Gestión de los parámetros de la carga para poder modificarlos en caso de que de verdad sea necesario y ponga en peligro la cadena y la calidad del producto.
- Reducción en el riesgo de pérdida patrimonial por robo al estar, en todo momento, controlados desde centrales.
- Gestión de las paradas, descansos y combustible de los vehículos para no poner en riesgo la frescura.
Sin duda, estos pueden ser algunos de los puntos más importantes a tener en cuenta del transporte refrigerado, pero no los únicos.
Cada vez es más habitual que los productos frescos se distribuyen en destinos más remotos. Al igual que el sur de España es considerada la huerta europea, en el caso del continente americano México puede ser considerado su principal hub y país de conexión para los productos que llegan desde el sur y quieren abrirse camino en el mercado de norteamérica.
En este contexto, es clave, como está sucediendo, que sean los propios empresarios los que garanticen una serie de medidas que pongan en valor el esfuerzo e inversión en flotas de calidad donde las nuevas soluciones tecnológicas son claves para ampliar el negocio, fomentar el comercio intercontinental y permitir que los lineales se llenen de productos de relativa proximidad.
























