Chihuahua / Redacción.-
Un juez de control del Tribunal Superior de Justicia de Chihuahua extendió 10 meses adicionales de prisión preventiva al ex gobernador priísta César Duarte Jáquez, quien lideró la entidad entre 2010 y 2016. Esta extensión se ha dado tras una audiencia de imputación correspondiente a la causa penal 1260/17.
La Fiscalía General del Estado (FGE) ha iniciado una segunda causa penal contra el ex gobernador, formulando nuevos cargos en relación con un desfalco de 120 millones de pesos. Según la acusación, el dinero fue malversado a través de contratos entre la administración de Duarte y la empresa fantasma Kepler Soluciones Integrales. Este acto habría sido cometido en complicidad con Antonio Enrique Tarín García, quien en aquel entonces presidía el Comité de Adquisiciones y Servicios de la Secretaría de Hacienda estatal, entre los años 2014 y 2015.
El juez Adalberto Contreras ha convocado a reanudar la audiencia inicial este 28 de agosto con el objetivo de definir si Duarte será o no vinculado a este nuevo proceso penal.
Durante la audiencia, Duarte intentó defenderse argumentando que es un “botín político-electoral” y acusando a la Fiscalía de hipocresía. “Soy un botín político-electoral del que se pretende sacar provecho; ya veremos el resultado electoral de 2024 y quién tenía la razón. Estoy arraigado en Chihuahua, es una posición hipócrita de la fiscalía poner en duda que un ex gobernador no tenga arraigo en su propio estado,” señaló el ex gobernador en su defensa, mientras solicitaba la medida cautelar de prisión domiciliaria.
La prolongación de la prisión preventiva plantea nuevas preguntas acerca del futuro legal de César Duarte, así como del impacto que este caso podría tener en la política estatal y nacional. Con los ojos puestos en las futuras elecciones de 2024, este caso se convierte en uno más de los episodios de corrupción que siguen sacudiendo al escenario político mexicano.
Agencias / Vox Populi Noticias
























