Ciudad de México / Redacción. –
Este sábado, México fue testigo de un espectáculo astronómico impresionante: el eclipse solar anular. Estados Unidos tuvo el privilegio de ser el primer territorio en presenciar este fenómeno, que se extendió por diversas regiones de Centroamérica y Norteamérica. La NASA documentó en vivo el momento en que la luna se interpuso entre la Tierra y el sol, creando un “Anillo de fuego” en el cielo.
En la Ciudad de México, la máxima capacidad de observación se alcanzó a las 11:09 de la mañana, aunque solo se pudo apreciar aproximadamente un 70 por ciento del eclipse. En contraste, estados como Campeche, Quintana Roo y la península de Yucatán disfrutaron del “anillo de fuego” en su máxima expresión, convirtiéndose en los epicentros del fenómeno.
Diversos lugares se convirtieron en puntos de encuentro para los amantes de la astronomía y curiosos por igual. Desde las Islas de Ciudad Universitaria hasta el planetario Luis Erro y el museo del Universum, miles de personas se congregaron para observar el eclipse, y las autoridades distribuyeron lentes especiales para garantizar la seguridad de los espectadores.
En el estado de Yucatán, el eclipse solar anular alcanzó su esplendor. En la Universidad Tecnológica del Poniente, en el municipio de Maxcanú, decenas de personas, en su mayoría estudiantes, se reunieron desde temprano para observar el fenómeno a través de telescopios con filtros solares. Además, se organizaron actividades recreativas y académicas en diversas localidades de Yucatán, como Tekax, Sisal, Izamal y Mérida, para aprovechar esta oportunidad única de observación.
La coordinadora del Comité Yucatán de Eclipses, Daniela Tarhuni, señaló que se espera que el fenómeno alcance una visibilidad del 88 al 90 por ciento en la región, especialmente en la zona sur-poniente del estado. También resaltó que esta es una ocasión extraordinaria, ya que la Península de Yucatán no volverá a tener la oportunidad de observar un eclipse solar con tanta claridad hasta el año 2071, cuando ocurra uno total.
En Chichén Itzá, miles de turistas tuvieron la oportunidad de presenciar el eclipse solar anular, aunque no pudieron ver el famoso “anillo de fuego” debido a momentos nublados. Sin embargo, poco después de las 11:20 horas, el fenómeno se hizo visible de manera parcial justo detrás de la pirámide de El Castillo.
Los visitantes que se congregaron en Chichén Itzá utilizaron gafas con lentes con filtro para disfrutar del eclipse solar anular, un evento que se produce cuando la órbita de la luna está en su punto más lejano de la Tierra, lo que hace que su tamaño aparente sea menor y crea este espectáculo visual impresionante.
La franja de anularidad, donde el “anillo de fuego” pudo apreciarse mejor durante varios minutos, abarcó el sur-poniente de Yucatán, incluyendo las localidades de Sisal, Celestún, Maxcanú, Tekax y Muna, según explicó Daniela Tarhuni, coordinadora del Comité Yucatán de Eclipses.



Agencia / Vox Populi Noticias.
























