Gaza / Redacción.-
Con la Franja de Gaza azotada por incesantes bombardeos de Israel, tras el violento ataque de Hamás el pasado 7 de octubre, muchos se preguntan por qué Egipto y Jordania, dos naciones vecinas, se niegan a brindar refugio a los palestinos desplazados.
Ambos países, estratégicamente situados a los lados de Israel y compartiendo fronteras con Gaza y Cisjordania respectivamente, han expresado firmemente su negativa. Jordania ya alberga una considerable población palestina.
En recientes declaraciones, el presidente egipcio, Abdel Fattah el-Sissi, señaló que el conflicto actual va más allá de enfrentar a Hamás, y acusó un intento de “forzar a los civiles a migrar a Egipto”. Una acción de tal magnitud podría desestabilizar la paz en la región.
Por su parte, el rey Abdullah II de Jordania, en sintonía con el-Sissi, enfatizó: “No hay refugiados en Jordania, no hay refugiados en Egipto”. Ambos líderes comparten la preocupación de que Israel pueda estar planeando una expulsión permanente de palestinos.
El-Sissi añadió que un desplazamiento masivo de palestinos podría introducir militantes en la península del Sinaí, potenciando el riesgo de ataques contra Israel y, consecuentemente, afectando el tratado de paz que lleva ya cuatro décadas vigente.
Desde la creación de Israel en 1948, con el consecuente desplazamiento de aproximadamente 700 mil palestinos, y la posterior guerra de 1967, donde otros 300 mil se vieron forzados a huir, la diáspora palestina ha sido un tema recurrente en la geopolítica regional. Ahora, los refugiados palestinos y sus descendientes alcanzan casi los 6 millones, distribuidos en campos y comunidades en diferentes partes de Medio Oriente y más allá.
Egipto, con su propia crisis económica y ya albergando a unos 9 millones de refugiados e inmigrantes, ha solicitado a Israel que permita la entrada de ayuda humanitaria a Gaza. Aunque Israel ha accedido, aún no se ha fijado una fecha.
Por otra parte, las declaraciones del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y el ascenso de partidos de extrema derecha en Israel que abogan por la expulsión de los palestinos, han agravado las tensiones y temores en la región. Las palabras de un legislador proponiendo una “nueva Nakba” en Gaza solo añaden leña al fuego en este complejo escenario.
Sin duda, la situación en Gaza es crítica y requiere una solución humanitaria inmediata. Mientras tanto, los ojos del mundo están puestos en la región, esperando una resolución que traiga paz y estabilidad a sus habitantes.
Agencias / Vox Populi Noticias
























