Ciudad de México / Redacción. –
El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) presentó los resultados de la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH) 2022, exponiendo datos relevantes sobre los patrones de ingreso y gasto de los mexicanos. Según el estudio, el ingreso promedio en México fue de 63 mil 695 pesos por trimestre en 2022, con notorias diferencias regionales.
Graciela Márquez, Presidenta de la Junta de Gobierno del INEGI, compartió estos hallazgos ante la Comisión de Bienestar de la Cámara de Diputados. Resaltó que, mientras Baja California Sur reportó el ingreso promedio más alto con 91 mil 417 pesos, Chiapas se situó en el extremo opuesto, con 39 mil 845 pesos.
Disparidad Regional y Gastos Primordiales
Las regiones con ingresos más altos incluyeron la frontera norte, Querétaro, Aguascalientes y Ciudad de México, contrastando con ingresos más bajos en el sur-sureste y Durango. Este panorama subraya la persistente disparidad económica entre diferentes zonas del país.
Además, se destacó que más de un tercio del gasto familiar se invierte en alimentos, bebidas y tabaco, siendo estas las categorías más significativas en el presupuesto de los hogares mexicanos. En promedio, una familia mexicana gasta 13 mil 32 pesos en estas áreas, lo que representa el 37.7 por ciento de sus gastos totales.
Otros campos que representan partes importantes del gasto incluyen transporte, educación, esparcimiento, servicios básicos, cuidado personal, limpieza, vestimenta, salud y transferencias de gasto.
Impacto de la Inflación y la Brecha de Género
Márquez hizo hincapié en la sensibilidad de estos patrones de gasto ante la inflación: “Cuando aumentan los precios de los alimentos, impacta directamente en una tercera parte de los gastos de las familias”. Este hecho pone en evidencia la vulnerabilidad de los hogares ante fluctuaciones económicas, especialmente en las clases trabajadoras.
En cuanto a la salud, se observó un incremento en el gasto del 2.6 al 3.4 por ciento entre 2016 y 2022. Asimismo, aunque la brecha salarial entre hombres y mujeres se redujo de 46 a 34 por ciento en el mismo período, la desigualdad sigue siendo pronunciada.
“Hay un reto enorme que es la brecha de género”, señaló Márquez. “Aunque la brecha ha disminuido, sigue siendo una cuestión que no podemos presumir y que requiere atención continua”.
La Presidenta aseguró que el INEGI mantiene estándares elevados de confidencialidad y se ha ganado la confianza de la ciudadanía. Subrayó la importancia del presupuesto asignado al instituto, enfatizando que los datos proporcionados son cruciales para evaluar políticas públicas y tomar decisiones informadas.
Agencia / Vox Populi Noticias.
























