Estados Unidos / Redacción. –
La noticia de un control antidoping positivo de Alejandro “Papu” Gómez ha sacudido al mundo del fútbol, añadiendo otro giro dramático a un año tumultuoso para el futbolista del Monza. A pesar de tocar el cielo al coronarse campeón del mundo con la Selección Argentina en Qatar 2022, las lesiones y la controversia lo han marcado durante el 2023.
El Papu, quien tuvo un papel fundamental como relevo en el equipo que ganó la Copa América y el Mundial, desapareció de la escena internacional debido a una lesión en el tobillo derecho, por la cual tuvo que operarse. A pesar de estar convocado en marzo, anunció su baja y su enfoque en recuperarse completamente.
Sin embargo, surgieron rumores de desavenencias entre el Papu y sus compañeros de equipo, que lo llevaron a sentirse marginado. Leandro Paredes, uno de sus compañeros más cercanos, negó problemas internos y calificó los rumores como infundados.

La situación empeoró cuando Gómez se desvinculó del Sevilla, club al que agradeció por darle la oportunidad de ganar títulos en Europa y con la Selección. Incluso coqueteó con la idea del retiro antes de firmar con el Monza y regresar al fútbol italiano.
El regreso al campo con el Monza fue breve, ya que un control antidoping positivo reveló la presencia de terbutalina en su organismo. La FIFA sancionó al futbolista con una inhabilitación de dos años, lo que pone en peligro su carrera y podría afectar su participación en el título logrado por la Albiceleste en Qatar 2022.
El Papu Gómez, quien vivió la cima del éxito en el Mundial, se encuentra ahora en un valle de incertidumbre, enfrentando los desafíos más grandes de su carrera mientras lucha por limpiar su nombre y regresar a los campos de juego.

Agencias / Vox Populi Noticias
























