Ciudad Victoria, Tamaulipas / Lupita Domínguez González.-
La sequía implacable que azotó la región sur de Tamaulipas durante los meses de julio, agosto y septiembre ha cobrado un alto precio en la vida del ganado, con la pérdida de hasta 1600 cabezas.
Esta situación se suma a las devastadoras consecuencias de la sequía en la frontera tamaulipeca, donde 3,600 cabezas de ganado también perecieron, elevando el total de pérdidas a aproximadamente 5,200 reses este año debido a la falta de agua y lluvia.
En estas difíciles circunstancias, muchos productores se vieron obligados a rematar sus animales, ya que no tenían los recursos para mantenerlos y optaron por venderlos a precios más bajos.
Esta problemática se ha extendido a todas las regiones del estado, y es un tema crítico que la Unión Ganadera Regional de Tamaulipas (UGRT) aún no ha dado a conocer públicamente, a pesar de su relevancia.
José Enrique Reyes, Presidente de la Confederación Nacional Campesina (CNC) en Altamira, compartió las cifras preocupantes, destacando la difícil situación que continúan enfrentando muchos productores, incluso después de algunas lluvias en septiembre y el torrencial clima de octubre, que aún no ha traído suficiente alivio.
“La situación es crítica; algunos ganaderos han tenido que vender su ganado a precios muy bajos debido a la sequía”, señaló.
En total, se estima que alrededor del 20 por ciento del ganado, que varía de 6,000 a 8,000 cabezas, ha perecido debido a esta desafiante situación. El precio del kilo de carne en pie oscila entre los 20 y los 38 pesos, dependiendo del peso del animal. Los animales más delgados se cotizan a 20 pesos por kilo, mientras que aquellos con un buen peso alcanzan los 38 pesos por kilo.
Esta crisis representa un llamado de atención sobre la importancia de tomar medidas efectivas para abordar la sequía y apoyar a los ganaderos en momentos tan difíciles.
























