Lusail, Qatar –
El piloto mexicano Sergio “Checo” Pérez enfrentará un desafío monumental en el Gran Premio de Qatar después de ser sancionado por los comisarios deportivos. Pérez, quien se encontraba en la octava posición durante la Sprint Race, fue golpeado por el auto de Esteban Ocon, lo que causó daños irreparables en su monoplaza. Ante esta situación, el equipo Red Bull se vio obligado a construir un segundo automóvil sin la supervisión de la Federación Internacional del Automóvil (FIA).
El Delegado Técnico informó a los Comisarios que “Checo” Pérez y su equipo trabajaron en el coche durante más de dos horas después de la bandera a cuadros sin la supervisión requerida. Esta acción llevó a que el chasis en cuestión pudiera haber sido ensamblado en más de un conjunto que comprende una celda de supervivencia, lo que estipula la disponibilidad de un tercer automóvil para el competidor, según lo establecido en el reglamento.
La escudería Red Bull aceptó que los daños sufridos por el RB19 de Pérez impedían su reparación, y el chasis original fue desmantelado hasta un estado que ya no cumplía con los criterios de un automóvil según lo establecido en el reglamento. A pesar de que el montaje del segundo chasis (Chasis 02) se realizó fuera del período permitido por las regulaciones, los comisarios reconocieron que el competidor no infringió los artículos 27.1 ni 27.2, ya que en ningún momento tuvo más de dos automóviles disponibles para su uso, y se utilizaron componentes adicionales.
“Checo” Pérez, quien actualmente lidera el subcampeonato de Fórmula 1, se verá obligado a iniciar desde el pit lane en el Gran Premio de Qatar, una situación que complicará sus posibilidades de obtener puntos cruciales para mantener su ventaja de 29 puntos sobre Lewis Hamilton, quien partirá desde la tercera posición. La remontada en el circuito de Lusail se presenta como un reto monumental para el piloto tapatío en su búsqueda por mantener su posición en el campeonato.
Agencias/Vox Populi Noticias
























