Tampico, Tamaulipas / Redacción. –
Una dramática travesía es la que enfrenta una familia venezolana en su intento de llegar a Estados Unidos. Su paso por Altamira, en el sur de Tamaulipas, se tornó oscuro cuando, según denuncian, agentes de relaciones exteriores los detuvieron y, posteriormente, les robaron. Esta situación llevó a la familia, compuesta por dos pequeños de 3 y 4 años junto a sus padres, a llegar al centro de Tampico pidiendo ayuda económica.
Julia, la madre de la familia, narró con voz entrecortada: “Estamos intentando sobrellevar todo esto, con el objetivo fijo de cruzar a los Estados Unidos y empezar una nueva vida”. Con un cartel que resalta su origen venezolano, han encontrado refugio temporal en Tampico, gracias a un bondadoso residente que les ofreció protección contra las inclemencias del tiempo.
Pese a contar con un permiso de 30 días otorgado por la autoridad migratoria mexicana, el futuro es incierto para ellos. “No sabemos qué vendrá después”, comenta Julia preocupada.
En el corazón de Tampico, es habitual observar a migrantes solicitando colaboración. “Nos acogemos con un pastor que nos da alojamiento”, menciona la madre. Aunque son bienvenidos allí, buscan contribuir de alguna forma. “No es nuestro plan quedarnos en Tamaulipas. Si no logramos avanzar, tememos que nos envíen de vuelta a Tapachula y, por ende, a Venezuela”, expresa con temor.
Agencia / Vox Populi Noticias.
























