Ciudad de México/ Redacción.-
Una caravana compuesta por más de 6 mil migrantes de al menos una veintena de nacionalidades diferentes avanzó hacia la frontera norte de México en busca de una oportunidad para llegar a Estados Unidos.
La caravana, que partió en Nochebuena con cerca de 10 mil personas, se encuentra en el municipio de Huixtla, en el estado de Chiapas, tras haber recorrido una considerable distancia.
En su camino, los migrantes se detuvieron en la aduana de Chiapas, donde se arrodillaron para rezar y pedir clemencia a las autoridades estadounidenses y al Presidente de México, Andrés Manuel López Obrador.
Rosa, originaria de El Salvador, es una de las personas que forman parte de esta caravana en búsqueda de un futuro mejor.
Antes de abandonar su país natal, trabajaba como empleada doméstica, pero la falta de empleo y oportunidades la obligó a unirse a la peligrosa travesía hacia el norte.
Rosa espera llegar a Estados Unidos para mejorar su calidad de vida, pero se ha enfrentado a numerosos obstáculos impuestos por el Instituto Nacional de Migración (INM) de México.
“Hay muchos retenes y nos deportan”, compartió Rosa en una entrevista. “Estamos pidiendo documentos para poder llegar a la frontera norte, ya que muchas madres van en busca del sueño americano. En nuestros lugares de origen, a veces, no hay suficiente economía ni empleo, así que nos vemos obligados a venir a México para cruzar al otro lado”, explicó.
























