Inglaterra/ Redacción.-
La victoria del Bayern en suelo inglés no solo resalta su calidad como equipo, sino también la audaz estrategia de fichajes y gestión que ha implementado, liderada en las sombras por el expresidente Uli Hoeness, un consejo de sabios y viejas glorias del fútbol alemán.
Desde hace dos años, el Bayern ha competido en el mercado fichando las estrellas que los equipos de la Premier querían contratar.
La operación comenzó con fichajes destacados como Sadio Mané y Matthijs de Ligt, y continuó con la adquisición de Kim Min-Jae, para culminar con la adquisición del capitán de la selección nacional inglesa, Harry Kane.
El Bayern ha diseñado su política deportiva con determinación, atrevimiento y visión a largo plazo, calculando cuidadosamente cada inversión.
En contraste, el Manchester United, propiedad de los hermanos Glazer, ha gastado grandes sumas de dinero en fichajes en los últimos años, acumulando una deuda significativa, el club inglés se propuso fichar a jugadores de primer nivel como Araujo, Kim Min-Jae, Kvaratskhelia, Frenkie de Jong, Adrien Rabiot, Harry Kane y Dusan Vlahovic, pero fracasaron en sus intentos.
La falta de dirección y una serie de cambios en la alta dirección del club han dejado al Manchester United a la deriva, con resultados mediocres en la Premier League y una cifra preocupante de derrotas. El entrenador del equipo, Ten Hag, expresó su decepción tras la derrota ante el Bayern y la difícil situación en la que se encuentra el club.
























