Washington D.C./ Redacción.-
Klete Keller, ex medallista olímpico y cinco veces ganador de medallas en natación en los Juegos Olímpicos, ha pasado de la gloria deportiva a enfrentar las consecuencias legales de su participación en el asalto al Capitolio de los Estados Unidos el 6 de enero de 2021.
Keller, quien formó parte del equipo de natación de Estados Unidos en las Olimpiadas de Sídney 2000, Atenas 2004 y Pekín 2008, ganando dos medallas de oro en el relevo 4×200 metros libres junto a leyendas como Michael Phelps y Ryan Lochte, se encuentra actualmente cumpliendo una condena de 6 meses de arresto domiciliario, 3 años en libertad condicional y 360 horas de servicio comunitario.
El ex nadador, en declaraciones ante el tribunal, expresó su arrepentimiento: “No tengo excusas por lo que hice, comprendo que mis acciones fueron delictivas, y soy completamente responsable de mi conducta”. Su abogado, Zachary Deubler, argumentó que Keller había tocado fondo en ese momento.
La vida de Keller después de su éxito olímpico fue diferente, a pesar de haber estudiado Ciencias Políticas, luchó por encontrar un trabajo estable y pasó de un empleo mal remunerado a otro.
En 2014, su matrimonio se desmoronó cuando su esposa descubrió que no tenían seguro médico después de un pequeño accidente de uno de sus hijos, esto lo llevó a vivir en su automóvil durante casi un año.
El incidente en el Capitolio, donde Keller fue captado cantando el himno estadounidense mientras se unía a una multitud que asaltaba el edificio, ha sido un punto de inflexión en su vida, ahora, el ex deportista olímpico está decidido a enmendar sus errores a través de charlas con adolescentes y universitarios, compartiendo su experiencia y advirtiendo sobre las consecuencias de tomar decisiones equivocadas.
























