Ciudad de México/ Redacción.-
En un año marcado por la migración y la inacción gubernamental, la frontera norte de México enfrenta serios desafíos en 2023.
La llegada sin precedentes de migrantes afectó tanto a las poblaciones fronterizas como al comercio con Estados Unidos, generando un caos logístico y económico en la región.
Thor Salayandía Lara, vicepresidente de Maquiladora y Franjas Fronterizas de la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación, criticó la falta de una estrategia gubernamental efectiva para abordar el flujo de migrantes y su impacto en el comercio exterior.
El cierre de cruces internacionales por parte del Gobierno de Estados Unidos, en un intento de frenar la llegada de indocumentados, generó graves consecuencias para las empresas y la población en ambos lados de la frontera.
Durante la última semana del año, las fronteras en Coahuila experimentaron tiempos de espera de hasta 7 horas para cruzar a Estados Unidos, afectando los flujos comerciales.
El puente Córdova-Américas en Juárez ha estado cerrado a la carga durante meses, agravando aún más la situación.
Salayandía Lara destacó la magnitud del problema al afirmar que “ha sido un año muy complicado en materia de migración, desde Matamoros hasta Tijuana, pero específicamente aquí en Juárez han venido olas y olas de migrantes, se dice que en verano tuvimos más de 10,000 personas en este cruce de Juárez-El Paso, y en lo que va del año se habla de más de 100,000 personas”.
























