Estados Unidos/ Redacción.-
Nueve equipos de la parrilla han emitido comunicados idénticos para negar categóricamente que presentaron quejas ante la Federación Internacional de Automovilismo (FIA) relacionadas con un supuesto conflicto de interés protagonizado por el jefe de Mercedes, Toto Wolff, y su esposa Susie Wolff, quien trabaja en la Fórmula 1 como directora gerente de la F1 Academy.
El problema comenzó después de que el jefe de Red Bull, Christian Horner, compareciera en Sky Sports para desmentir las alegaciones que sugerían que su equipo había instigado una investigación sobre el matrimonio Wolff.
Horner afirmó enfáticamente que Red Bull no había presentado ninguna queja ante la FIA y que habían colaborado estrechamente con Susie Wolff en su función dentro de la F1 Academy.
Los otros nueve equipos de la competición se unieron al desmentido en una muestra de unidad al divulgar comunicados casi simultáneos, todos con declaraciones idénticas, Ferrari, por ejemplo, expresó que no habían presentado ninguna queja a la FIA y negaron las denuncias de que se había compartido información confidencial entre un jefe de equipo de la Fórmula 1 y un miembro de la Formula One Management (FOM), los administradores de la serie.
La FIA confirmó la apertura de una investigación después de que la revista BusinessF1 informara sobre la preocupación de ejecutivos de equipos rivales, quienes expresaron inquietudes sobre la posible filtración de información que habría sido discutida en reuniones privadas entre Toto Wolff y otros miembros de la Fórmula 1.
Sin embargo, el reporte no especificó detalles concretos sobre las alegaciones, Mercedes y Formula One Management han negado rotundamente las acusaciones de compartir información de manera inapropiada o de incurrir en un conflicto de interés.
Por su parte, Susie Wolff, en un comunicado en redes sociales, negó cualquier mala conducta y expresó sentirse “increíblemente insultada”, afirmó que es desalentador que su integridad esté siendo cuestionada de esta manera, especialmente cuando las acusaciones parecen estar basadas en intimidaciones y comportamiento misógino, enfocado en su estado civil en lugar de en sus habilidades profesionales.
























