La ciencia ha dado un paso adelante en la búsqueda de soluciones para combatir el insomnio y mejorar la calidad del sueño. Esto lo ha hecho mediante un estudio reciente, el cual fue publicado en la prestigiosa revista British Medical Journal, en donde se revela una conexión significativa entre la actividad física y el sueño reparador.
Es decir, que el ejercicio físico no solo es fundamental para mantenernos en forma y prevenir enfermedades como la diabetes y la obesidad, sino que también puede desempeñar un papel crucial en la mejora del sueño. Entendiendo esto, en este nuevo estudio destacan que realizar ejercicio de forma regular, entre 2 y 3 veces por semana a largo plazo, se asocia con un menor riesgo de insomnio.
El Estudio desde una Perspectiva Internacional
Este estudio, que fue desarrollado a lo largo de 10 años, contó con la participación de 4.399 personas de 21 países europeos, incluyendo España. Además, fue liderado por investigadores del Departamento de Psicología de la Universidad de Reykjavik en Islandia, junto con el Departamento de Neumología del Hospital Galdakao-Usansolo en Galdacano. En este proyecto se analizó detalladamente la relación entre la actividad física y el sueño.
Allí, los investigadores evaluaron la frecuencia, duración e intensidad del ejercicio semanal de los participantes, así como sus síntomas de insomnio, calidad del sueño nocturno y somnolencia diurna. Con ello, observaron que aquellos que mantenían una rutina de ejercicio constante eran predominantemente hombres jóvenes, con peso bajo, activos laboralmente y no fumadores.
Los resultados Reveladores del estudio
Después de ajustar los datos por varios factores, los investigadores encontraron que aquellos que se mantenían persistentemente activos tenían un 42% menos de probabilidades de experimentar dificultades para conciliar el sueño. También, que tenían un 22% menos de probabilidades de presentar síntomas de insomnio.
Asimismo, determinaron que los participantes que mantenían una actividad física regular tenían más probabilidades de cumplir con las recomendaciones de sueño, entre 6 y 9 horas. Además, mostraron un 55% más de probabilidades de tener un sueño normal, y un 29% menos de probabilidades de tener un sueño corto (6 horas o menos). De igual modo, concluyeron que tenían un 52% más de probabilidades de tener un sueño prolongado (9 horas o más).
Importancia de la Constancia en el Ejercicio
Con todo esto, los hallazgos enfatizan la importancia de mantener una rutina de ejercicio a lo largo del tiempo para mejorar el sueño y reducir los síntomas de insomnio. Esto es debido a que, como vimos, aquellos que se volvieron activos durante el estudio también experimentaron mejoras significativas en la calidad del sueño.
Este estudio no solo arroja luz sobre la importancia del ejercicio para el sueño, sino que también destaca la necesidad de promover hábitos de vida activos y saludables para prevenir problemas de sueño y promover el bienestar general.

























