La salud de nuestra memoria es crucial para nuestro bienestar general, tanto como lo es la de cualquier otra parte de nuestro cuerpo. Por ello, no es de extrañarnos que el cerebro, ese órgano tan fascinante y complejo, ha sido objeto de numerosos estudios científicos debido a las múltiples funciones que desempeña en nuestro día a día.
Sin embargo, como cualquier otra parte de nuestro cuerpo, también puede experimentar desgaste con el tiempo, y factores como el estrés, la ansiedad y, sobre todo, el paso de los años, pueden influir en su funcionamiento. Por esta razón, aquí explicaremos algunos hábitos que puedes seguir para mejorar la salud de la memoria.
Aprende a diferenciar entre olvidos normales y pérdida de memoria asociada a la salud
Olvidar cosas de vez en cuando es algo común y normal en todas las personas. No obstante, es importante distinguir entre los olvidos habituales y la pérdida de memoria relacionada con problemas de salud, que puede estar vinculada a diversas enfermedades, trastornos o condiciones médicas.
De hecho, en este último caso, es crucial buscar la orientación de un médico para obtener un diagnóstico preciso y recibir el tratamiento adecuado.
La pérdida de memoria y su prevención
Los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos han compartido datos importantes sobre el estudio “Demencia y Trastornos Cognitivos Geriátricos”, en donde resaltan que el declive cognitivo comienza a manifestarse después de los 30 años. Sin embargo, este se agudiza significativamente a partir de los 60 años.
La neuróloga Sharon Sha, de la Universidad de Stanford, respalda esta idea, destacando que la memoria tiende a disminuir ligeramente con la edad, y que la capacidad de retención puede verse comprometida en comparación con un adulto joven.
Estrategias y hábitos para cuidar nuestra memoria
Para abordar los desafíos relacionados con la memoria, es fundamental adoptar medidas preventivas. De hecho, la Dra. Sha sugiere una serie de estrategias que pueden ayudar a mantener una memoria fuerte y una buena salud en general; y aquí las explicaremos brevemente.
1. Prioriza una buena higiene del sueño
El adecuado descanso es vital para el buen funcionamiento de nuestro cerebro, por lo que, combatir trastornos como la apnea del sueño y asegurarse de dormir lo suficiente son pasos cruciales para garantizar un óptimo rendimiento cognitivo.
2. Fomenta las interacciones sociales y una alimentación saludable
El contacto con otras personas y una dieta equilibrada son fundamentales para mantener activo nuestro cerebro. Por ello, es importante que consumas abundantes verduras, frutas y proteínas, pues esto ayuda a nutrir el cerebro y mantenerlo en óptimas condiciones.
3. Mantén una rutina de actividad física
La práctica regular de ejercicio físico es beneficiosa tanto para el cerebro como para la salud en general. De hecho, se ha demostrado que caminar, nadar, bailar o cualquier otra actividad física que disfrutes puede contribuir a mejorar la función cerebral y a prevenir la pérdida de memoria.
4. Estimula tu cerebro con nuevos desafíos
Aprender nuevas habilidades es una excelente manera de mantener activa nuestra mente. Esto es debido a que además de estimular el cerebro, nos brinda la oportunidad de establecer nuevas conexiones sociales, nos mantiene físicamente activos y mejora nuestra salud cerebral a largo plazo.
























