Ciudad de México/ Redacción.-
Según el Instituto de Geofísica de la UNAM, el eclipse de mañana se podrá apreciar de forma total en Mazatlán, Sinaloa y, con menor duración, en Durango, Torreón y Monclova.
“Sin embargo, la mayoría del País experimentará el eclipse parcial. Por ejemplo, durante la fase máxima del eclipse en la Ciudad de México, la Luna cubrirá el 79 por ciento del disco solar”, indicó.
¿Cómo se vivieron en el País los eclipses totales de Sol anteriores?
De acuerdo con Reforma, un sábado 7 de marzo de 1970, así como ahora Mazatlán y Torreón son el punto ideal para ver el eclipse total de Sol, el sábado 7 de marzo de 1970 fue Miahuatlán, Oaxaca, por lo que cientos de científicos y funcionarios de Gobierno se peleaban los moteles del pueblo para apreciar el fenómeno, que duraría de las 10:07 a las 12:56.
Las noticias de entonces eran que Bolivia combatía una epidemia de polio y que el Presidente Luis Echeverría les prometía a los músicos mexicanos “desterrar” las melodías extranjeras de “dudosa calidad”.
Ese día, EL NORTE publicó las recomendaciones conocidas para observar el fenómeno y Miahuatlán vivió su “noche más corta”.
La reseña describe que muchos hicieron exactamente todo lo que se les dijo que no hicieran: usar películas veladas, espejos o verlo en agua de recipientes.
Algunos se sintieron decepcionados porque la oscuridad no fue completa.
El jueves 11 de julio de 1991, los artículos y alertas sobre este eclipse fueron mucho más amplias y con mayor difusión de científicos citados, como José E. García Batarse y Pablo Lonnie Pacheco.
Este último escribió sobre lo que sucedería con este fenómeno, cuyo punto de mejor visibilidad y duración sería Tuxpan, Nayarit: “Comienzas a escuchar a lo lejos el canto de los gallos y los pájaros se reúnen en los árboles de un parque cercano, preparándose para pasar la “noche”. El último borde de la luz del Sol se descompone en una serie de destellos, llamado collar de perlas”.
“Los destellos van desapareciendo uno a uno hasta que queda uno solo que, en conjunto con el fulgor exterior del Sol, es llamado anillo de diamante. Al desaparecer el último destello, anochece y ocurre el eclipse total de Sol (segundo contacto). Te sorprende la oscuridad total; y aún más, cuando empiezas a divisar algunas estrellas en el cielo”.
Y, de nuevo, la promesa de futuro: en su libro Eclipse de Sol 1991, los astrónomos Julieta Fierro, Jesús Galindo y Daniel Flores mencionan que entre 1991 y 2025 habría 75 eclipses de Sol, de los cuales 13 serían visibles en nuestro País, todos anulares con excepción del 8 de abril del 2024, que será total.
























