Así como cuidamos nuestra salud física, es fundamental prestar atención y tomar medidas para mantener la salud financiera de nuestro negocio, puesto que esta es esencial para su éxito y mantenimiento en el tiempo. En este sentido, hay algunos aspectos que debes conocer y que te ayudarán a garantizar una salud financiera sólida para tu empresa.
Entre estos tenemos la asignación de tarjetas corporativas a los empleados, que permitan mantener un control de gastos en tiempo real. Para encontrar la mejor opción en relación con este producto financiero, usa el perfilador para obtener una tarjeta empresarial American Express, sin importar el tamaño de tu negocio.
¿Cómo evaluar la salud financiera de una empresa?
La salud financiera conlleva tener un equilibrio adecuado entre los ingresos y los gastos, mantener una buena liquidez, generar rentabilidad y contar con una estructura financiera sólida.
Para evaluarla, se toman en cuenta los siguientes indicadores:
- Liquidez: es la capacidad de la empresa de cumplir con sus obligaciones a corto plazo. Se mide mediante el ratio de liquidez y el de liquidez inmediata.
- Rentabilidad: se relaciona con la generación de ganancias. Entre los indicadores de rentabilidad están el margen de beneficio, el retorno sobre la inversión (ROI) y el retorno sobre el patrimonio (ROE).
- Solvencia: que la empresa cumpla con sus obligaciones de largo plazo. Se evalúa mediante el ratio de endeudamiento y el de cobertura de intereses.
- Eficiencia operativa: capacidad de la empresa para utilizar eficientemente sus recursos y generar ingresos. Para esto son útiles el margen de utilidad operativa y el ciclo de conversión de efectivo.
¿Qué factores afectan la salud financiera de una empresa?
Existen diferentes factores que pueden influir en la salud financiera de una empresa. Estos son los más importantes:
- Gestión de flujo de efectivo: que la organización cuente con suficiente efectivo para cubrir sus gastos operativos y cumplir con sus obligaciones financieras a tiempo.
- Planificación financiera sólida: establecer metas financieras claras, desarrollar presupuestos, realizar proyecciones y establecer estrategias para alcanzar esos objetivos.
- Eficiencia en la gestión de los recursos y procesos operativos: esto puede reducir los costes y mejorar la rentabilidad. Por este motivo, es importante evaluar con regularidad los procesos y buscar formas de mejorarlos.
- Control de costes: implica identificar y reducir gastos innecesarios, negociar contratos favorables con proveedores y buscar oportunidades de ahorro. Como comentamos antes, las tarjetas de servicio son una alternativa que te ayudarán a lograrlo, porque puedes gestionar los gastos desde una plataforma online y establecer límites de gastos. Si te interesa, adquiere tu tarjeta American Express para negocios, completando el formulario con información clave que permitirá a AMEX brindarte el instrumento ajustado a las características y necesidades de tu empresa.
- Diversificación de fuentes de ingresos: el contar con varias fuentes de ingresos puede ayudar a mitigar el riesgo y garantizar la estabilidad financiera.
Estrategias para mejorar la salud financiera
Existen diversas estrategias que las empresas pueden implementar para mejorar su salud financiera. Entre ellas están:
- Mantener registros financieros precisos: haz un seguimiento detallado de ingresos y gastos mediante software de contabilidad o contratando servicios contables de terceros.
- Desarrollar un presupuesto sólido: un presupuesto realista y detallado permite controlar los gastos y asignar los recursos de manera eficiente.
- Establecer políticas de cobro efectivas: establece políticas claras de cobro, ofrece incentivos por pagos a tiempo y usa sistemas de facturación automatizados que agilicen el proceso de cobro.
- Mantener una reserva de emergencia: asegúrate de tener una reserva de efectivo para hacer frente a situaciones imprevistas, como, por ejemplo, una disminución en las ventas o una emergencia.
- Inversión en el crecimiento y desarrollo del negocio: destina recursos financieros para invertir en investigación, marketing, capacitación y mejoras en la infraestructura.
- Implementar herramientas informáticas: el software especializado simplifica la gestión de las finanzas y proporciona información financiera precisa y actualizada, haciendo más sencilla la toma de decisiones en materia de finanzas
























