En las últimas semanas, los habitantes de tres comunidades rurales en el municipio de Tula —ubicado en el semidesierto de Tamaulipas— han vivido con incertidumbre y miedo debido a nuevas grietas. Las autoridades no han ofrecido el apoyo necesario; según denuncia la diputada local Liliana Álvarez Lara.
El lunes pasado, surgieron grietas que alcanzan hasta 3 kilómetros de longitud en Congregación El Carmen, Ejido Vázquez Gómez y Ejido San Juan. Estas grietas han generado especulaciones sobre la posible presencia de un volcán en la zona.
Tras el paso de la tormenta tropical “Alberto”, las grietas aparecieron, pero la ayuda no; Protección Civil de Tamaulipas y otras organizaciones de socorro no han intervenido. Esta falta de acción ha dejado a los residentes en una situación vulnerable.
Lo preocupante de las grietas en Tula
Liliana Álvarez Lara —representante del distrito XVI, que incluye Tula— ha alzado la voz en nombre de su partido, el Partido Acción Nacional. En el Congreso del Estado, ha solicitado un exhorto para que se brinde asistencia inmediata a las comunidades afectadas.
La diputada destacó que estas grietas, que se extienden peligrosamente cerca de las viviendas, han forzado a algunas familias a abandonar sus hogares para proteger su seguridad y la de sus seres queridos.
Además, las grietas han afectado las carreteras que conectan estos ejidos con la cabecera municipal de Tula. Esto podría dejar a las comunidades incomunicadas si no se toman medidas urgentes.
Otra de las declaraciones de la diputada fue pidiendo una intervención urgente de las autoridades estatales y municipales para prevenir una posible tragedia. De acuerdo con Álvarez, es esencial evaluar los riesgos para los residentes de estas áreas y evitar consecuencias desastrosas para la región.
Álvarez Lara ha propuesto un punto de acuerdo para instar a las instancias de Protección Civil de los gobiernos federal y estatal a emitir un dictamen de riesgo sobre las grietas; el pleno del Congreso ha decidido enviar este asunto a comisiones para su discusión.
Los habitantes de estas comunidades siguen esperando respuestas y soluciones mientras las grietas continúan creciendo. La urgencia de la situación no puede ser subestimada, y la intervención —inmediata— es esencial para garantizar la seguridad y el bienestar de todos los afectados.

























