La ausencia de una barda perimetral en el panteón de la Cruz en Victoria ha permitido que, durante la noche, personas ingresen y vandalicen las tumbas. Aunque la vigilancia de la Guardia Estatal ha reducido significativamente estos actos vandálicos, aún no se ha logrado eliminarlos por completo. Así lo aseguró el regidor Mario Chávez Herrera —presidente de la Comisión de Asentamientos Humanos y Panteones en el Cabildo de Victoria—.
El regidor explicó que sin una barrera física es difícil evitar que individuos ingresen al cementerio a altas horas de la noche. Estos intrusos no solo dañan las tumbas, sino que también roban floreros, cruces y otros ornamentos. Según Chávez Herrera, hay quienes disfrutan de ingresar al panteón —particularmente el de la Cruz— por la facilidad de acceso para consumir bebidas alcohólicas durante la noche.
En cuanto a la limpieza de los cementerios, el regidor indicó que se solicitará que se intensifique los trabajos de abatización y fumigación. La intención es evitar que los panteones se conviertan en focos de dengue.
Chávez Herrera agregó que la presencia de floreros y botes con agua aumenta el riesgo de proliferación del mosquito transmisor del dengue. Por ello, se pedirá a la Secretaría de Salud que realice fumigaciones para prevenir cualquier brote de esta enfermedad.
A la fecha, la falta de una barda perimetral en el panteón de la Cruz facilita el acceso nocturno de personas que vandalizan y roban —a pesar de la vigilancia estatal—. Además, se están tomando medidas preventivas para evitar la proliferación del dengue en los cementerios. Las lluvias recientes y la acumulación de agua en floreros y recipientes aumentan este riesgo.

























