En Matamoros, la situación para los migrantes se complica día tras día. Las puertas de Estados Unidos, que solían ser una esperanza, ahora están prácticamente cerradas para ellos, a menos que usen la aplicación CBP One. Francisco Gallardo López, de la Pastoral Social de la Diócesis de Matamoros, destaca que esta medida ha tenido consecuencias devastadoras.
El número de migrantes que pueden ingresar o registrarse se ha reducido drásticamente a dos mil quinientas personas. Dejando muchas sin opciones claras para mejorar sus vidas.
Aunque las deportaciones desde Estados Unidos no han tenido sentido en México, la presencia de migrantes en Matamoros ha disminuido significativamente. Sin embargo, muchos continúan varados a lo largo de la frontera, especialmente aquellos de Haití y Venezuela.
Migrantes en Matamoros

Además de los desafíos físicos, los migrantes enfrentan cargas emocionales y psicológicas abrumadoras. La incertidumbre sobre su futuro, las preocupaciones por la salud y otros problemas han exacerbado esta crisis humanitaria.
A pesar de la disminución en el número de migrantes, los albergues aún están bajo presión. Por ejemplo, la Casa del Migrante alberga a 250 personas, mientras que el albergue “Pumarejo” tiene alrededor de 350. En el albergue San Juan, ᅳse encuentran poco más de cien personasᅳ, y otros están sin techo o alquilando viviendas.
Esta compleja situación requiere atención continua de las autoridades y organizaciones humanitarias. ᅳEs crucial garantizar el bienestar de los migrantes varados en Matamorosᅳ, quienes enfrentan obstáculos cada vez mayores para encontrar seguridad y una vida digna.

























