En un emotivo evento, el gobernador de Tamaulipas, Américo Villarreal Anaya, homenajeó a los habitantes de la antigua Villa de Padilla. Durante la ceremonia del bicentenario del primer Congreso Constituyente de Tamaulipas —realizada en la sesión extraordinaria del Congreso en el histórico Viejo Padilla— se destacó el sacrificio de los residentes que dejaron sus hogares para la construcción de la presa Vicente Guerrero; una pieza clave en el almacenamiento de agua durante los últimos 50 años.

El gobernador Villarreal Anaya develó cinco placas conmemorativas. Entre ellas una en reconocimiento a los habitantes de Padilla que se reubicaron para permitir el desarrollo de la región central de Tamaulipas. El evento —marcado por una atmósfera solemne— subrayó el agradecimiento del mandatario a quienes contribuyeron al progreso de la zona.
“Estamos conmemorando estos hechos históricos para agradecer a los pobladores de Padilla. Esta región, en la que hoy estamos disfrutando de ver a nuestra presa (Vicente Guerrero) que nuevamente vuelve a tener altos porcentajes de agua para el beneficio de todos”, expresó.

Durante su discurso, el gobernador recordó cómo la presa Vicente Guerrero ha beneficiado a la comunidad; proporcionando agua para riego, producción agrícola, cooperativas pesqueras y turismo. La valentía y sacrificio de los antiguos habitantes de Padilla fueron elogiados como un ejemplo de solidaridad y visión generosa.
“El legado de Padilla es un ejemplo”
Villarreal Anaya enfatizó la importancia de recordar y honrar el legado de los antiguos habitantes de Padilla. Destacó que su espíritu colaborativo y humanitario es un modelo a seguir para todos los tamaulipecos. El evento también contó con la presencia de María de Villarreal, presidenta del DIF Tamaulipas, quien acompañó al gobernador durante la ceremonia.
“Este ejemplo que nos dio la sociedad y el pueblo de Padilla, todavía aquí como una historia viva y presente, porque aquí están las generaciones que todavía vinieron a esta escuela primaria a recibir sus primeros estudios. Que sea un ejemplo para todos los tamaulipecos y las tamaulipecas”.

La ceremonia también incluyó las palabras de María Cepeda —una residente de Padilla— quien expresó su gratitud por la visita del gobernador y el reconocimiento a su pueblo. Resaltó que —después de 53 años— es el primer gobernador en visitar el lugar y prestar atención a su comunidad; lo que llenó de alegría y emoción a los habitantes.
“Es el primer gobernador que nos visita y que le pone atención a mi pueblo, el que me vio nacer. Estoy impactada y muy agradecida”, dijo.
El homenaje realizado por el gobernador Américo Villarreal Anaya conmemoró el bicentenario del Congreso Constituyente de Tamaulipas. Pero también celebró el sacrificio y la valentía de los antiguos habitantes de Padilla; dejando un legado de progreso y solidaridad.

























